miércoles, 21 de septiembre de 2011

Juancho...Estamos embarazados!... qué vamos a hacer?

-Hijueputa! pero cómo!?, bueno, eso ya sé, quiero decir, qué fue lo que paso?. No pendejo eso tampoco!. Me refiero a... pa que coño sirve el caucho entonces?(monologo mental)- Mientras pasa por mi mente cualquier cantidad de pensamientos absurdos, trato de asimilar el golpe, sencillamente ubicarme lo más rápido posible para reaccionar ante esa afirmación- "Juancho, estamos embarazados!", y la pregunta más compleja que me han planteado en mis 27 años, "qué vamos a hacer?".

15 días antes.

               Salgo escabullido de la casa de mis abuelos a verla. Hace poco la conocí, tenemos pocas cosas en común pero aun así hablamos bastante; es una mujer de muy buen humor, de esas que te botan un chiste sin avisar y provocan que respires el café caliente que estas tomando. Podría decir que es casi hiperactiva, pues con dificultad se queda quieta, cambia de tema constantemente, lo observa absolutamente todo, y hundiendo las gafas hacia sus ojos pregunta "puedes pensar en al menos dos razones para que una persona haga eso?". Es antropologa, una de esas niñas criadas por un par de padres hippies formados en ciencias sociales que le dieron libertad para hacer lo que le venga en gana con tal de no provocarle un trauma, o quizá, por que la iluminación de algún gurú de los 70´s les dijo que no importa lo que haga, no le digan que no. Es lo que algunos llaman un espíritu libre. Un espíritu libre de 1.65mts, con cara risueña y tierna, tez blanca, risos negros, grandes ojos cafés, mejillas coloradas, una gota de nariz, y estructuralmente, hablando desde la antropología: una "recolectora".

             Voy afanado por que voy tarde para variar, comienzo a caminar en sentido contrario al de el bus que debo tomar para llegar hasta donde hemos quedado vernos -como si eso hiciera que pase más rápido-. Me subo al condenado bus. -Típico, de pie, dos horas de camino y en colectivo; dándome en la cabeza con el parlante del techo cada vez que salta por un hueco la hijuemadre chatarra, escuchando vallenato solamente por mi oído izquierdo, pues el derecho está ocupado participando de la conversación de dos señoras que podrían perfectamente, reformar la ley 100 y de paso el sistema de atención médica en las EPS. Me bajo y esquivo con suerte darle con la frente al marco de la puerta del colectivo. Ella está en la esquina en la que me deja el bus, camina con pasos cortos hacia mi y me dice -Sabias que la impuntualidad es un mal que desarrollamos como consecuencia de las guerras?. No puedo evitar reírme -Perdón, es un mal de familia, es que mis tatarabuelos participaron en la segunda guerra mundial-, ella se ríe con migo y enseguida señala el lugar al que vamos.
             Nos sumergimos en colores de arriba a bajo. Ejercitamos los ojos más de lo que normalmente lo hacemos, cruzamos pocas palabras. Nos hacemos el uno al lado del otro, me agacho un poco para ver como ve ella, nos damos la espalda para mirar otros horizontes, nuevamente nos encontramos sonreímos y regresamos al juego de observar sin hablar, una que otra mirada encontramos el uno en el otro, hasta que regresamos al punto en que comenzamos. Es hora de salir de la galería.

            -Y ahora sabes para donde vamos verdad?-, pregunta con voz tranquila. -Pues vamos a almorzar no? yo tengo un hambre salvaje, tu tienes hambre?, -Si, quiero comer harto, a donde vamos? por aquí no conozco donde comer. -Yo si, aquí cerca quedan las Juanas-. Mi sentido de la distancia no es muy bueno que digamos, creo que caminamos bastante, y hasta nos insolamos, pero eso también hace parte del paseo no?. Deliciosa la comida, devoramos dos cazuelas de mariscos que parecían no tener fondo, mínimo tres vasos de limonada con panela, arroz, plátano, carimañolas, ensalada y claro está el confite que acompaña la cuenta.
            Vamos caminando despacio, con la barriga por delante y en silencio. Necesitamos estar concentrados para no tropezarnos y caernos por la pendiente que aunque no supera los 4 grados de inclinación, podría hacernos rodar y rodar. -Jajajajaja!! la escucho reír estrepitosamente sin estimulo alguno. -Dónde está? cuenta! dónde lo viste? pregunto afanado. -Ayyy quién? cómo así? responde mientras sigue riéndose. -Como quién? el enano en la cicla de una sola llanta haciendo malabares con machetes! ese del que te estas riendo-. Respondo mientras insisto que lo señale. Jajajajaja ríe nuevamente -Noooooo ningún enano, es que nos veíamos muy chistosos con hambre y ahora almorzados nos vemos más chistosos-. -Ammmm vea pues-. Es lo único que consigo articular ante semejante desproporción.

            Seguimos caminando, vamos a pasar un semáforo en verde (para los carros), pero antes de que de el segundo paso, me coge del brazo y me regresa. -Esperate, o es que tienes afán? pregunta con calma. Cuando me doy cuenta estoy frente a ella, yo en la calle y ella sobre el anden, estamos muy cerca. Se ha quedado mirándome, de  hecho creo que fui yo quien se quedo mirándola. Sin musitar palabra, solo veo como parpadea, puedo ver sus ojos a través de las gafas. Levanto lentamente la mano y se las quito. Hace una mueca y trata de evitarlo. No lo consigue. Me rodea el cuello con sus brazos y se acerca rápido, -Y si sólo me dices que quieres besarme?-, me susurra al oído. -Solo dime que quieres que lo haga-, respondo con tranquilidad. Una cosa lleva a la otra, la otra a la otra y hacemos y deshacemos, componemos y hacemos ruido, simplemente pasa lo que quisimos que pasara.

            Salimos más cansados de lo que entramos, bajamos las escaleras en silencio, no cruzamos más de un par de miradas, ella toma mi mano y se acerca, seguimos en silencio. Tomamos camino para embarcarnos en los buses que nos han de regresar a donde todo comenzó, nuestras respectivas camas. Las palabras pasaron a otro plano, solo nos miramos, sonreímos de a poco, hacemos muecas, ella me propina un "gato", yo le pellizco la nalga, nos reímos nuevamente. A lo lejos puedo ver que viene su bus, pero no le digo nada. Pasa sin que lo note, viene el mío, -Yo espero a que pase tu bus-, le digo, responde con la cabeza y esperamos. Pasan los buses, pasa el viento frió de la noche, nos acercamos para calentarnos un poco. Pasa su bus, nos despedimos y sonreímos una ultima vez, luego pasa el mio, me monto, pago, me siento y quedo inconsciente en la silla. Me levanto un poco después de mi destino, así que me incorporo de un brinco, timbro y me bajo. Tengo que regresar cuatro cuadras para llegar a mi casa. Prendo un cigarrillo mientras tanto, y me dispongo a caminar. Termino el cigarrillo antes de llegar a la casa, abro la puerta, entro rápido para no contestar preguntas, subo a mi pieza, me desvisto y me meto a la cama.

              Pasa una semana desde ese día, la he llamado pero no me contesta, no la veo conectada, así que no insisto más. Me dedico a mis cosas. Blogueo sobre el mes del amor y la amistad, tuiteo intermitentemente, entro al face a jugar, sigo con mi ritmo de lecturas, hago papeleos interminables, llamadas, me alimento, fumo, duermo, escucho música, toco el cuadro que no quiero terminar, veo películas, salgo solo, y así, procuro buscar algo diferente que hacer. No siempre lo consigo pero bueno, quien lo hace?.

Hoy.

                Tres llamadas perdidas? a las 7:34am? alguien definitivamente me odia. Menos mal mantengo el celular en silencio. Reviso quien ha llamado y oh! sorpresa, era ella. Ha dejado también un mensaje de voz, "Juan tenemos que hablar". Maldita sea! (se que todo hombre que lea esto hubiera pensado lo mismo que yo al escuchar esas palabras). Le regreso la llamada, cuadramos hora y lugar para "hablar", le pido que me adelante algo a lo que se niega diciendo, "esto no es algo para hablar ni por teléfono ni por chat, te veo y hablamos". Ayyy me van a echar!... tic tac tic tac... momento! pero no somos novios!, Ayyy me van a pedir el cuadre... tic tac tic tac... momento! pero yo no quiero novia, Ayyyy me va a presentar con la familia... tic tac tic tac momento! y si los hippies me odian?... Guevón! mejor dejo de pensar pendejadas, puede que de verdad solo quiera hablar.

                  Lugar y hora acordados. Nos saludamos, tomamos asiento, pedimos algo de tomar, y sin precalentamiento suelta la bomba. -Juancho estamos embarazados, qué vamos a hacer?-. -Estás segura?- Balbuceo ante el shock, -Si, ya me hice la prueba dos veces, no creí que algo así nos fuera a pasar pero ya ves-, lo dice con una tranquilidad impresionante. Comienzan a pasar imágenes por mi mente como si fuera una cinta de vídeo antigua, se mezclan con lo que pasó esa noche, palabras, sonidos, aromas, sensaciones, todo está junto. Tengo que pensar rápido, uso mi concentración para articular las palabras, le tomo la mano y le digo: . -Ahora los dos lo sabemos, me diste a entender que no estaba entre tus planes algo así. Solo quiero preguntar que has pensado que podríamos hacer?, pero ya que tu preguntaste primero, considero que la responsabilidad es de ambos, y como bien lo has dicho "estamos" embarazados, y somo responsables de esa vida en camino, tú turno-. Hago un silencio, no suelto su mano, reclino mi cuerpo hacia ella y me quedo mirándola. -No sé que decirte...-. Sus ojos comienzan a llenarse de lagrimas, me aprieta la mano y se recuesta sobre la mesa, su respiración me dice que no está pensando con claridad. Yo tampoco lo estoy haciendo muy bien. Tomo la silla, la pongo a su lado, me siento y la abrazo. Espero a que se tranquilice, no digo nada. Estoy buscando la manera de organizarme cognitiva y emocionalmente.

Ser padres hoy.

                  Un niño es una responsabilidad enorme, tal vez, tan grande que desborda en muchos sentidos lo que una persona sensata pueda hacer con respecto a la crianza y educación de un ser vivo. No me imagino como padre, los niños me asustan. Bueno, no tanto como me asustaban antes, pero aun lo hacen, me siento extraño. Sé que no quiero ser un psicólogo para mi hijo, pero aveces creo que no soy lo suficientemente competente como persona para ayudar a otra a ser ella misma. Tengo claro, que no puedo vivir mi vida a través de la de mi hijo, que no puedo vivir su vida, y que solo estoy para acompañarlo en el proceso de su toma de decisiones. Entiendo que aprenderá muchas cosas de mí, y por muy malo que esto sea, sé que lo que mejor puedo enseñarle es a formar su propia perspectiva de las cosas, de manera que lo que aprenda de mí pueda descartarlo.
                 Sé que con un hijo vienen muchos temores de padres, qué hacer, qué no hacer, por qué hacer esto o lo otro, estaré haciendo bien con esto?, está bien que vea televisión? qué programas? lo llevo a cine? a que películas? lo pongo a temprana edad en el colegio? o dejo que crezca un poco?, colegio publico o privado? cómo voy a mantenerlo?, que calidad de vida puedo ofrecerle?, cuánto de mi tiempo puedo dedicarle?, voy a difuminarme por cuidar de él?, como voy a verme a mí mismo ahora que tengo hijos?. Sigo siendo yo o ahora soy yo "el padre"? qué cosas van a cambiar ahora?, Saltan y saltan preguntas todo pasa por mi mente a una velocidad alucinante.
                 Los niños no vienen con un manual de instrucciones, hay que descubrirlos de a poco, si ellos aprenden de ti es normal que tu aprendas de ellos. Así que por qué no aprender juntos?. Pero aprender qué?, a vivir?, a ser?, que me enseñe a ser papá? y yo enseñarle a ser hijo?. No considero poder responder ni siquiera a tres de estas preguntas. O dudas o miedos o como quieran llamarlas, solo sé que tengo miedo, pero sé también que tengo una responsabilidad y no pienso esquivarla.
Creo firmemente que el miedo fue lo que nos hizo evolucionar. Pero no sentirlo, sino ser capaces de afrontarlo y hacer de el un motor para conseguir lo que deseamos. Aquel que no ha sentido miedo no ha vivido.

De regreso a la mesa:

              -No sé que hacer!, dime algo Juan por favor no te quedes callado, dime qué hago?-. Entre el llanto y el desespero que se había apoderado de ella (y de mí) logró incorporarse. Me abrazo, y se echó a llorar nuevamente. -Cuando ya no puedas llorar más, puede que sea hora de que hablemos... Tal como me dijiste, era algo que no se podía hablar por chat o por teléfono, así que cuando quieras, estoy dispuesto-. Uta madre! se me salió el psicólogo sin querer, pero no sabia que decir, así que agradezco ese reflejo cognitivo. Después de que dije eso se quedo callada, el llanto paro, se normalizo su respiración, se secó las lagrimas, y volteo a verme. Ayyy jueputa la cague!? tenia la mirada asesina, no tenia que decir nada, podía sentir su odio hirviendo al máximo dentro de ella; supe que en cualquier momento sentiría una cachetada, o dos, o un mordisco, o un botellazo en la nuca o algo... Momento! eso era!, lo que tenia era rabia, y no sabia como sacársela de adentro, no podía pensar por que estaba atascada conteniendo la rabia que sentía. Antes de que me diera con algo atine a decir: -No me mires así, no es con migo con quien tienes rabia, ni se te prendió la antorcha de la ira por lo que dije. Qué es lo que te molesta?... ahí comenzó la charla, ya en serio. Sobre aquello que me había dicho teníamos que hablar, hablamos. Estuvimos desde el atardecer hasta la noche, tomamos mucho café, mucho jugo, comimos, fumé, nos desbaratamos y nos rearmamos el uno al otro más de una vez.

Ser padres o ser pareja?:

                Ser las dos, seguramente es la respuesta más sensata, el apoyo del uno al otro como padres y como pareja... jueputa no sé! esto si me confunde, creo que lo cambia todo, no estoy seguro. Puede que no, que afiance los sentimientos que existen. Pero en mi situación?, nosotros no somos pareja, no somos novios y no somos amigos, calificamos el uno al otro como amante ocasional, compañero de risas, y ultimo pase para salir del desparche. Eso es una pareja? o un amigo? o un novio?, mmm no, verdad?. Comenzamos a pensar en esto después de tomar la decisión de hacernos responsables del bebe.

               -Y nosotros qué?- fue lo que le pregunte, -Eso no sé como respondertelo, es como difícil no crees, el  hecho de que vayamos a tener un hijo no significa que tengamos que casarnos ni nada por el estilo, es que uno no debería creer que por que va a ser mamá el resto del mundo se acabo. Yo no quiero que eso me pase, quiero seguir haciendo las cosas que hago, seguir siendo quien soy y ya, que nuestro hijo aprenda a ver las cosas así como son, que sus papas no se casaron por la culpa que les genero haber quedado embarazados. Eso no significa que no quiera este bebe, o que lo considere un error en mi vida, simplemente hay cosas que no podemos controlar del todo, quiero a este niño, mucho, y no quiero que su vida familiar sea un espectáculo ni una mentira. Creo que eso sería más cruel, tener que armar un circo perfecto para que crea que sus papas son como el resto del mundo, que las cosas siempre tienen que ser así como dice la mayoría de las personas, eso es obsceno.
                Es más sano no mentirle y no fingir entre nosotros algo que no somos. Seguramente algún pendejo dirá que el niño necesita una familia, que necesita experimentar la seguridad del hogar, que necesitará un modelo de lo que es una relación, que se va a sentir como un error en nuestras vidas, o no?-. Muevo levemente la cabeza en señal de que le estoy escuchando. -Pues ese pendejo es un completo miserable! y un incompetente social, y un incompetente como padre y como ser humano!. Es cierto que no nos conocemos mucho pero creo que mientras nos tenga a los dos como padres podemos enseñarle cualquier cosa de manera que pueda ver las cosas con sencillez, con humildad, con inteligencia, que pueda sentirlas, que de verdad aprenda, no que imite lo que ve y se monte en la ilusión de que lo que ve en otros es lo único que existe o es la única forma de hacer, pensar o sentir, no te parece?-.

              Mientras le escuchaba decir esto mi cara se iba transfigurando de a pocos, creo que termine con los ojos abiertos de par en par, sin parpadear, con la jeta abierta y seguramente con una cara de idiota asegurada. Y yo ahora que le digo? que estaba pensando que nos fuéramos a vivir juntos? y buscáramos la forma de organizarnos? que estaba pensando que podemos ser lo que el bebe necesita, unos padres?, que le digo? que me siento como la mujer desesperada del paseo, y que ella viene siendo el macho cabrón que no quiere ni verme después de haberse acostado con migo?, Mierda!!!!! está claro que no estoy pensando con lucidez, que esto me esta afectando bastante, necesito clarificarme. -Concuerdo en algunas cosas pero no en todas, sabes, se que te reirías y me creerías loco si te digo lo que estaba pensando, cosa que igual voy a hacer, pero primero quiero fumarme un cigarrillo, creo que hoy dejaré de fumar.

Los últimos cigarrillos.

              Salimos del lugar. Hace mucho frió afuera, el viento se escurre entre la ropa y hace que que todo mi cuerpo tiemble. Me confundo tal vez y creo que es el clima, o lo que está ocurriendo. Busco entre mis bolsillos la cajetilla, la abro, miro hacia adentro y contemplo un momento los cuatro cigarrillos que quedan. Un vicio que intenté muchas veces y con muchas buenas razones dejar, y que me venció, una y otra vez, se enfrentaba ahora a algo mucho más poderoso que mi instinto autodestructivo. -Por qué vas a dejar de fumar Juancho?-, preguntó mientras cerraba el cierre de su chaqueta y se acercaba a mi. -Por mí. Esta vez, quiero dejarlo por mí. No me mal entiendas, no es egoísmo, una vez alguien que nunca se equivoco en lo que pensaba de mí, en lo que me pronostico y en lo que me dijo ocurriría con mis vicios, me dijo que dejaría de fumar por alguien algún día, me hubiera gustado que se equivocara en otras cosas pero nunca sucedió, ésta vez, voy hacer falle. Se acerca más y me abraza, yo hago lo mismo, nos quedamos un momento así, como congelados, puedo sentir como late su corazón mientras tengo la mano en su espalda, está tranquila nuevamente. Yo en cambio estoy ansioso, me sudan las manos, no consigo normalizar mi respiración, me siento acelerado.
               El abrazo termina. Tomo uno de los cigarrillos y lo prendo. Primera bocanada, profunda, como si fuera la ultima, exhalo como si fuese un suspiro. -Nos sentamos?-, me pregunta mientras señala la silla. Está congelada, el concreto en la noche parece hielo. Sigo fumando sin decir palabra, volteo a verla y está allí sin hacer mayor cosa, nunca la había visto tan quieta. Estoy enternecido. Para cuando me doy cuenta he terminado el cigarrillo. Tomo el otro rapidamente y lo pongo en mi boca, lo enciendo y aspiro con fuerza, regreso mi mirada hacia ella y sigue allí, voltea, me mira y sonríe, se acerca un poco y dice. -Tranquilo solo quiero acompañarte, estar aquí cuando los termines. -Nunca me dijiste si te molestaba que fumara-, le digo mientras dejo que el humo se escape mientras hablo. -Acaso importa si me molesta?-. Responde clavandome la mirada, como queriendo meterse en mi cabeza para saber como voy a contestarle. -Creo que sí...-, musito esquivándole la mirada. -Por qué no me preguntaste si me molestaba entonces?-, -No quería que dijeras que si-. -Hubieras dejado de verme?-, -Si, creo que por eso no pregunte nada-. -Gracias por no preguntar-. Es lo ultimo que dice. Termino el segundo. Tomo el tercero y contemplo como se va quedando vacía la cajetilla. Me salta la idea que alguna vez escuche de que las personas que no tienen vicios con dificultad son personas virtuosas; no hablo de los vicios de consumo, hablo de la repetición de los actos que permitimos que nos dominen, esos actos a los que le entregamos nuestra libertad, hablo de los limites que le hemos puesto a esta libertad para hacernos más conscientes de que podemos restringir lo único que solo nosotros podemos quitarnos.
                Para cuando termino el cuarto cigarrillo, estoy tranquilo. No tengo frio, ella sigue ahí, ya no me siento embotado. Le pido que regresemos adentro. Me tropiezo subiendo el desnivel, casi me caigo. Me gustaría que la torpeza se fuera con el cigarrillo que acabo de dejar.

Cerramos a las 12.

              Tomamos asiento nuevamente. Pedimos jugo y hamburguesa, tenemos mucha hambre, es obvio que después de más de cinco horas hablando, llorando, peleando, discutiendo, y poniéndonos de acuerdo tengamos hambre. Retomo la conversación. Le cuento mi perspectiva sobre el ser padres o ser pareja, le hago saber mis miedos al respecto. Exponemos nuestras virtudes como personas con respecto a lo que es tener la responsabilidad de un hijo, y hacemos lo propio con nuestros defectos. Comenzamos a ratificar y corregir lo que pensábamos el uno del otro e intercambiamos experiencias, sueños, ideales y cosas que queremos para nuestra vida. Comienzo a sentir que comparto muchas cosas con ella, y también que discrepamos en muchísimas otras, somos bastante diferentes, y eso me gusta. La conversación no pierde su seriedad, pero comienza a tomar un color mucho más cálido, más amable, menos nostálgico y sin darnos cuenta estamos hablando de nosotros, no de tú y yo, sino de nosotros y él o ella.

               Se acerca quien nos atiende y nos dice que cerraran en 15 minutos. El tiempo que resta para que sean las 12 de la noche. Hemos hablado mucho, los acuerdos y desacuerdos están sobre la mesa, comenzamos a conocernos mucho más a profundidad. Siento una agradable sensación de tranquilidad. Hey, no me mal entiendan, eso no significa que haya asimilado por completo la situación, pero me siento bien. Puedo ver que ella es una gran mujer, y que yo no soy tan mal tipo después de todo.

              Salimos, la acompaño hasta su casa, saludo a sus padres y me despido. Hablaremos con ellos hoy en la noche, y con los míos el jueves. Tomo un taxi a mi casa, entro con sigilo, subo a mi cuarto, prendo el computador, abro blogger y comienzo a escribir está entrada, acudo a  lo mejor de mi memoria, que aunque muchos creíamos que no es muy buena me doy cuenta de lo contrario. Redacte todo esto a una velocidad impresionante, no sé si pueda dormir ahora que estoy terminando, pero quisiera conciliar un sueño que me permita reponer tanta energía como me sea posible. Aun tengo muchas cosas en que pensar y muchas más para sentir por decirlo de alguna manera.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

Mis conclusiones. Sus especulaciones. Sobre el mes del amor y la amistad.

Las cuestiones que atañen a septiembre el mes del amor y la amistad no solo derivan de una celebración ritualista, sino también a la necesidad de darle un tiempo especifico a ese amor y a esa amistad.

Si pensamos que las personas requerimos una directriz para prácticamente todo, no es de extrañarse que también la necesitemos para dar manifestaciones afectivas como las de septiembre. Superando la cuestión del marketing y la economía en este mes, nos encontramos con una necesidad latente. La de la ubicación temporal y espacial para las prácticas con sentido. Como seres vinculares manifestarnos con los otros es una necesidad, es parte del deseo de/por/para el otro. Así que no es extraño que la cultura que hemos producido nos halla llevado a orquestar en un mes como septiembre el festejo del amor y la amistad.

Esta entrada es la ultima con relación al tema del amor y la amistad. Considero muy para mis adentros que he gozado más en la praxis de este mes que en la escritura del mismo. De modo que con estos últimos argumentos dejo ir el tema del amante secreto, y el amigo peleón.

Realmente pensamos que esto del mes del amor y la amistad es una cuestión puramente afectiva? o que es una excusa para manifestarse? o que es producto de la economía del mercado humano? o que es una artimaña para hacernos creer que tenemos sentimientos?. Tal vez, y digo tal vez solo sea una forma que encontramos de hacernos recordar, que hay cosas por las que vale la pena equivocarnos al juzgarnos como sociedad.

Verán en lo que lleva de transcurrido septiembre que no es mucho de hecho, me he dado a la tarea de ver, pensar, y sentir de diferentes maneras todo esto que está pasando, todo eso que le pasa a las personas y que en efecto también me pasa a mi, y que puede que le pase a usted. Pero para mí ha sido más un experimento contra mi mismo, nunca he sido de celebraciones o festejos; -qué esperaban? nací en enero, mes de la peladez, ha de ser por eso que valoro más una compañía sincera.- De hecho hasta hace poco realmente me fastidiaban, sin embargo he comenzado a cogerles cariño, poco, pero cariño igual. 

Suele pasarnos que nos apresuramos entonces a emitir conceptos, juicios, señalar con el dedo, y concluir sobre algo de lo que en ocasiones (por no decir siempre) no estamos bien informados, no hemos practicado en carne propia, y de lo cual no hemos sido parte activa. Como le comentaba a un amigo, las conclusiones que saque  usted de lo que escribo, son suyas, disfrútelas; pero por favor entienda que eso no hace que sus pensamientos sean los míos. Lo que quiero decir, es que muchas veces nos negamos la posibilidad de pensar de otra manera, de sospechar siquiera que puede haber otra forma de entender las cosas, que siempre cuando se plantea una hipótesis existe la posibilidad que existan mínimo otras dos o tres. Darse la oportunidad de debatir las conclusiones que hemos sacado sin la información completa o sin la experiencia plena, es algo sano, evitará en muchas ocasiones parecer un idiota y lo mejor de todo, esto evita la proyección: poner en otros lo que hay en nosotros mismos.

Estos catorce días de vivencia del mes del amor y la amistad me han enseñado muchas cosas. Entre ellas... Bien pasando ahora al objetivo de esta entrada digamos entonces en honor a la sinceridad, que cada quien hace y entiende este exquisito mes como se le da la gana. Yo no voy a cambiar el mundo con esta joda que estoy escribiendo, usted no va a cambiar de parecer, yo ya lo hice, y seguramente la cultura seguirá siendo y haciendo lo que nosotros hagamos con ella (historicidad: más info, véase Castoriadis. La institución imaginaria de la sociedad) así que no nos digamos mentiras, y mejor sabe que, viva como se sienta a gusto y no se engañe, yo intentaré hacer lo mismo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Un mes de excusas. Las mías y las suyas.

De la entrada anterior, tantas veces que fue escrita la palabra dulce o sus derivados, me recuerdan lo que me hace el azúcar, me duerme. Puede que si valga la pena festejar un sentimiento que nos hace mejores personas, sin embargo lo que me molesta es que las personas necesitemos de este tipo de empujones culturales para sentir exponencialmente, seremos acaso incapaces de hacer por cuenta propia que algo tan "bonito!" se manifieste diariamente en su justa medida?

A la bola de romanticon@s que andan pegados de una melasa que sobrepasa al amor, en este mes, solo me queda recordarles que, si necesitan de la excusa del mes del amor y la amistad para invitar a su pareja a hacer algo fuera de lo común, se encuentran en una situación preocupante.

Esta entrada no nace como la antítesis de la anterior, y me gustaría pensar que ha sido mejor redactada que la otra, y por ende mejor pensada.

En materia; claro que las expresiones afectivas merecen la pena! hay que ser muy idiota para pensar otra cosa, somos seres vinculares, tanto la amistad como el amor son parte de lo que nos nutre personal y socialmente, no hay que ser psicólogo para entenderlo, es una cuestión de sentido común. Ahora a este sentido común podemos preguntarle si: Podemos expresar nuestros sentimientos diariamente? Podemos hacer sentir especial a "esa" persona diariamente? Podemos estar ahí diariamente? Podemos endulzar diariamente? Podemos amar diariamente?, seguramente algunos superhumanos pueden responder que si, otros menos humanos que no, y típicamente los subnormales que tienden  ponerse en la mitad dirían que se requiere cierto equilibrio. En este caso es cierto, Si te endulzan todos los días de tu vida te arriesgas a vivir dormido (en mi caso), nadie quiere ser amado a diario NADIE es tan egoísta! no se mientan, el ser humano exige también su cuota de miseria, si las cosas fueran rosas todos los días la tasa de suicidios seguiría en aumento.

Bueno no es necesario llegar tan lejos. Sintamos como este mes es diferente, sintamos como podemos fingir, como podemos mentir, sintamos como sentimos a otras personas, pero con sinceridad, sin mentirnos a nosotros mismos, miremos a nuestro al rededor, observemos. Mucha gente feliz! claro es natural, muuucha gente dichosa compartiendo con su pareja en un restaurante fino al que no han ido en meses por que no ha habido una razón, invitaciones recibidas a disfrutar del cine, el ocio y la cultura por que el marketing ha hecho su trabajo y están más baratos los planes, ojo al dato (hasta el precio de los moteles disminuyó y ahora te regalan un cuartico de ron por el mes), mucha gente chupando helado en el Simón Bolivar (a mi gusto el plan más vacano), y así mucha gente haciendo muchas cosas por que desde el 20 de agosto nos recordaron que se viene el mes del mes del amor y la amistad y hay que hacer algo.

Se siente en el ambiente una energía muy vacana, se siente a la gente siendo sincera, bueno no todos, pero se siente una sinceridad que tranquiliza o bueno a mi me tranquiliza, pero también me saca la piedra, imagínese que esa fuerte sinceridad que siento se repartiera equitativamente en todos los meses del año, solo digo que la convivencia mejoraría un poco, claro está siempre existe la posibilidad de que me equivoque.

Pasemos ahora ha pensar y sentir a l@s amargad@s, no, esa no es la palabra, mejor a aquellos que están tristes, aquellos que por X o Y razón están lejos de su pareja, o no tienen una anhelando querer tenerla. Esas personas encambio las siento pesadas, densas, sobre cargadas; no se bien como explicar esa sensación que me provocan, pero no se siente bien. Y al pensar lo que debe sentirse ver tanto derroche de felicidad en las calles, buses, bares y demás lugares de expresión afectiva, imagino casi macabramente que estas personas tristes deben estar haciendo un esfuerzo psicológico fuerte para no desbaratarse ante la ausencia (en cualquiera de sus manifestaciones) de un querer.

Podemos engañar a otros, pero no podemos engañarnos a nosotros mismo, sea que seamos sinceros con nuestras manifestaciones afectivas este mes, sea que lo hagamos por compromiso, sea que sintamos en este mes una oportunidad de hacer algo que por mojigatería no haríamos en otro momento, o bien sea que nos sintamos solos, solos con compañía o engañados, este es un mes de excusas. Para sentirte bien o mal, para hacer algo o dejar de hacerlo, para tomar la iniciativa o sentarte a esperar. Este es un mes de excusas y las que usted tiene a la mano son como las mías.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Enfoquese! las expresiones afectivas valen la pena. Sobre el mes del amor y la amistad.

Como dije en la anterior entrada, ésta nace del ponerme en los zapatos de los que realmente se entregan a sus emociones en el mes del amor y la amistad. Ésta como las siguientes dos entradas son escritas a título propio, con la finalidad de sublimar en este mes, lo que pueda llegar a pensar y sentir de algo cotidiano y significante un mes al año.

Las expresiones afectivas en lo que se refiere al amor y la amistad son parte de lo que hace que este tipo de vínculos tenga la relevancia que tiene para las personas. Una llamada, un saludo cálido, una palabra de aliento, un mensaje con sentido, un abrazo, un beso, un chocolate, un juguete, una rosa, una dedicación, un poema propio, una invitación a salir, una comida, una película, una cerveza o sencillamente la compañía sincera. Son parte del grupo de las expresiones que cotidianamente aparecen en septiembre. Este mes permite que culturalmente sea más notable una de estas entre muchas otras expresiones afectivas.

O quien no ha jugado a lo largo de su vida al amigo secreto? todos hemos jugado, todos hemos rogado que nos salga alguien en algún momento. En el colegio, en la universidad, con los amigos del barrio, en el trabajo. Todos de una u otra manera hemos querido en alguna ocasión que esa persona que, o nos gusta, o queremos, nos salga en el juego del amigo secreto. Ahhhh los que hemos tenido la dicha que esto ocurra sabemos que el juego entonces es más que una excusa para sorprender a esta persona. Si, sorprender, esa es tal vez una de las mejores formas de jugar al amigo secreto. La simple endulzada mmmm no es algo del todo emocionante, pues si recordamos, el climax normal de la endulzada es dejar el dulce uno mismo para tu amig@ secreto lo encuentre y claro está, no te pillen. Otros abogan por la cooperación y se alían con otro jugador para endulzar el uno al amigo del otro. Esto provoca una la intriga en el amigo secreto por saber quien le tiene, y en ocasiones llega hasta el chantaje, "yo se quien lo tiene a usted, si me dice quien me tiene a mi le cuento" les ha pasado?, pues a mi si.

Pero bueno, retomando la idea principal del párrafo anterior, estaba hablando del sorprender a su amig@ secret@. Como decía la simple endulzada oummm emmmm no sé le falta algo. Es la mecánica del juego si, que te endulcen y endulzar, también es parte del juego intentar averiguar quien te ha sacado a ti, e intentar dar en el clavo con el gusto de tu amig@. Entre lo uno y lo otro puede sorprenderse al endulzado. Cambiando sutilmente las situaciones en las que se endulza por ejemplo. En lugar de dejar el dulce o esconderlo en alguna parte que seguramente encontrara, se puede dejar una nota con una pista que ha de llevarle al dulce, o haciendo llegar mensajes (en caso de que su amig@ realmente le guste) por intermedio de los otros jugadores con quienes se ha hecho alianza. Así comienza a ser más interesante el juego, pasa de una simple mecánica de dar y recibir, a un juego de estrategia e inteligencia. No me digan que no sería delicioso jugar cuando tienen el nombre de la persona que te gusta dentro de la bolsita y lo único por lo que ruegas es por la oportunidad de decirle, "yo era tu amigo secreto" ahhhh ah que si seria una chimba.

Este juego representa a mi humilde forma de ver, eso que es en alguna medida, tanto el amor como la amistad. Una cuestión de inteligencia y estrategia. Un amigo es aquel que te critica de frente, te defiende por la espalda y claro está quien hace chistes crueles de lo que te pasa. Un buen amigo no es ese o esa que te da palmaditas en la espalda y te dice "todo va a estar bien" cuando lo que necesitas es que te zarandeen para que veas por ti mism@ un punto de vista alterno a tu situación. La amistad es una forma de expresión afectiva, y al respecto hay cientos, montones de citas y refranes que se refieren a lo que es un buen amigo, pero eso no te va a servir de guía a la hora de hacer amigos, la amistad no es algo que se da por generación espontanea, es un titulo que se gana con sudor, lagrimas (para lo que lloran) y tiempo. Una buena amistad es valiosa y es algo digno de ser conservado. Por qué no, en ese orden de ideas, también digno de ser celebrado?. Así como cuando borracho, medio borracho, eufórico, o medio eufórico cantaste con tus amigos, esa canción de los enanitos verdes... si se acuerdan? No importa donde estás, si vienes o si vas.... ajajajajajajajaj ahhhh si la han cantado o no?.

Y el amor? por qué no celebrar el amor? ese sentimiento poderoso que nos trastoca la cordura y nos saca de este mundo. Vale la  pena también festejar un sentimiento capaz de hacernos mejores personas. Ese amor como quiera definirlo, también se merece un espacio en su apretada agenda cultural para manifestarse. Claro está, sinceramente. Que no sea por compromiso, por que es el mes, por que toca, por que todo el mundo lo está haciendo, por que voy a quedar como un subnormal si no lo hago, por que, por que por que. Si no lo va a hacer de corazón, sinceramente y con entusiasmo no sea imbécil, no lo haga. Va a meter la pata y en efecto va a quedar como un subnormal. Sienta, entréguese a ese sentimiento que tiene por esa otra persona, deje que lo guié, y eso si por favor prepárese psicológicamente, por que cuando uno hace esto de verdad, las cosas que se le ocurren solo califican como arte.

Si termino de leer esta entrada, hágame el favor y leas las otras dos que publicare el viernes 9 de septiembre, y el miércoles 14 de septiembre.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Inició el mes del amor y la amistad.

No puedo verte, sé que estás ahí en alguna parte pero no consigo la lucidez emocional para iluminarte. Me he perdido. Estoy ciego acaso?. Por qué me esquivas? Acaso me temes?. Si no puedes contestarme eso solo me dice que no estás cerca, pero te conozco y sé que cuando llegue el día me dirás, "oye! ya compraste el regalo? recuerda que hay que demostrar lo que se siente, y yo, el marketing siempre estaré para recordarte cuándo y cómo hacerlo."


Es casi un vaticinio imaginar lo rosa que se pondrán las calles capitalinas en el mes del amor y de la amistad. Sin embargo también es un vaticinio que aquellos que detestan este mes deambulen por las mismas calles con caras largas y llenos de envidia.

Existen mínimo tres posiciones con respecto al mes del amor y la amistad, la primera: quienes apoyan y practican todo lo que se mueve al rededor de este mes. La segunda: quienes no lo apoyan, no lo practican y siempre lo critican. Y la tercera: quienes intentan ponerse en medio. Cada uno tiene sus respectivos argumentos a favor o en contra o en el medio. Estas tres posturas las esbozare a titulo propio en diferentes entradas, me voy a dar a la tarea de meterme en los zapatos de cada uno, enloqueceré?

Hagamos un repaso breve de todo esto del amor y la amistad, del día de San Valentín, y eso. Dice la historia que esto del amor y la amistad tiene estrecha relación con San Valentín, un mártir Romano del que se discute su existencia cuya primera festividad se celebro por la iglesia en el año 498. Se lo relaciona con el amor, pues fue decapitado por orden del emperador Claudio II por casar (del verbo matrimonio sino sería "cazar") a los soldados, cosa que Claudio consideraba en contra de la carrera en armas. En un principio el día del amor y la amistad se celebraba el 14 de febrero día en que se dice murió el santo este. Aquí en Colombia se celebra el 14 de septiembre desde 1969 en conmemoración a su muerte.

Como ya sabíamos, existe una historia para todo. Todo tiene una razón de ser, un motivo, una justificación. La historia nos provee de esos sentidos que no están al alcance de nosotros en términos ontológicos, pues su praxis si la vivimos. Hoy es apenas 1 de septiembre, yo no debería estar en estas pero bueno aquí me tienen. En twitter como cosa rara ya aparecieron las primeras manifestaciones conscientes de que estamos en el mes del amor y la amistad, algunas a favor otras en contra, otras indefinidas y así. En facebook como siempre tardarán en aparecer estas manifestaciones ciberpúblicas pero bueno ya nos enteraremos.

Todo lo que circunda este mes del amor y la amistad es sencillamente fascinante. Psicológicamente hablando claro está. Las representaciones sociales en escena, los imaginarios siendo materializados, la expresión afectiva en un alto porcentaje, inicio de nuevas relaciones afectivas, finalización de otras, la envidia como motor de muchos pensamientos, la sublimación como mecanismo de defensa prioritario, y así muchas cosas se mueven dentro de las personas en este mes, independientemente de si tienen o no pareja, la cultura que se moviliza en torno al afecto desde hoy y hasta el 30 de septiembre es indiscutiblemente interesante.

Les dejo un comercial de 1980 para que piensen cuantas cosas pueden moverse dentro de una persona, en un mes como este, con una cultura como la nuestra, con propagandas como estas.




martes, 16 de agosto de 2011

Él ciudadano.

Un extraño personaje deambula por las calles, mira una y otra vez para todas partes, se esconde en su retina cada foto que captura de la vida en movimiento. Se parece extraño al verse al espejo y se siente inquieto cuando escucha su propia voz. Monta en transporte público, como si se subiera a un caballo brioso. Esquiva escupitajos, basura, improperios e indiferencia como si fuese un gran torero. La ciudad lo absorbe y lo perturba, se disloca su cordura cuando la detalla desde las montañas, y encuentra, entre una belleza insondable un demonio que duerme bajo una luna siempre cambiante.

El ciudadano quiere a su ciudad. La ama y entiende que de ese amor puede emerger un odio puro y tierno. El ciudadano quiere caminar en una nube soltando notas de agradecimiento a sus colegas. El ciudadano no quiere que esta ciudad cambie, por que de hacerlo, perdería todo aquello que nunca fue.

No vayan a llorar. La ciudadanía no puede ser tan altruista como la que quiere este tipejo que describo arriba, no podemos dejar de sentir odio por las ciudades, y mucho menos dejar de amarlas. Pero el tema no son las ciudades sino los ciudadanos. Esos constructos teóricos de las ciencias sociales que deambulan de aquí hacia allá, buscando su lugar en el mundo.

Me gustaría comenzar por regalarle la siguiente canción a todos los ciudadanos del mundo, para que se la gocen y piensen en la ciudad que los amamanta. 
Momento de las confesiones ciudadanas. Yo también me he hecho el dormido en un bus cuando alguna dama o señora de edad se sube y no le he dado el puesto. Yo también he botado basura a la calle. Yo también he hecho grafitis. Yo también he pasado por debajo de los puentes peatonales. Yo también he dejado de votar por alcalde. Yo también he votado por corruptos y mentirosos. Yo también he invadido el espacio público. Yo también he pasado semáforos en rojo. En fin, Yo también he sido mal ciudadano. Bueno creo que eso lo pudieron deducir por mis confesiones. Ahora, debo decir en mi defensa que he corregido muchos de mis errores ciudadanos. No soy un modelo de ciudadanía ni nada por el estilo, simplemente soy otro pelafustan que quiere hacer las cosas bien. No bien, bien, anti-mal, sino bien.

La construcción de ciudadanía nos exige competencias personales básicas. El respeto (nada puede ser más básico), el honor (prefiero este a la honestidad), el sentido de lo público (que está más allá del sentido común), y por que no la cultura urbana (como un conjunto de prácticas sociales incluyentes). Por favor, la cultura urbana no es ni el grafiti callejero, ni el rap urbano, ni la poesía callejera, ni las  manifestaciones pro-cualquiercosa. No tengo nada contra este tipo de muestras culturales, pero debe entenderse que su praxis está descontextualizada, llevando la idea de la inclusión.

Ahora, como ciudadanos tenemos una responsabilidad que no podemos entregarle a los políticos, alcaldes, ediles, lideres comunales, entre muchos otros. Y esa responsabilidad es la de darle a la ciudad el estatuto que se merece, el de ciudad. No el de botadero de basura, lugar del irrespeto público, ni momento de bajesas comunales. Vieron como quedo el Parque Simón Bolivar después de la apertura del festival de verano? A quién hijueputas le parece que eso es una Bogotá positiva!? cabrones de mierda, hasta donde vivo llegó la puta mugre!. Eso es cultura? eso es inclusión? eso es recreación? eso es sano esparcimiento? manada de gamines (si usted fue a la apertura y no boto ni un papelito, al menos recogió uno?). Todo evento público degenera en cosas como esta y ojo que solo es un pequeñisimo ejemplo. O hablamos de las muestras de ciudadanía posteriores a los partidos de fútbol?.

Calma Juan, calma... bueno. Admitamos nuestros errores como ciudadanos, como seres públicos, comencemos por darle la congruencia a nuestras acciones y omisiones. Dejemos la maricada si?. Las pretensiones de ser intachable se van al mismo caño al que descargo mi inodoro. Nadie es perfecto, somos una manada de bestias sin control, por la simple razón, que creemos que votando y eligiendo a nuestros "representantes" en las esferas públicas descargamos nuestra responsabilidad de ser ciudadanos practicantes. Siempre miramos hacia arriba, y nos preguntamos con cara de idiotas, por qué pasa esto? hasta cuándo van a corregir tal cosa? y cosas por el estilo. Nuestra ciudad es nuestra, y es tan elemental como cuidarnos a nosotros mismos... Momento! yo no me puedo meter en ese baile, yo no me cuido muy bien que digamos, pero bueno me inclino por pensar que cogieron la idea.

Las prohibiciones no siempre constituyen intentos de que algo no suceda. En ocasiones son formas de gobernar su ocurrencia. Les dejo este vídeo que me fascina para que la piensen.


La cuestión no es si somos o no radicales libertarios o mojigatos conservadores. Se trata de no perdernos en una u otra ideología, se trata de no difuminarnos, se trata de conservar con notros el sentido de ése nosotros. Eso es ser público. Conservar en las ciudades ese sentido de nosotros se transforma en una práctica social desde lo personal, algo tan simple que confunde.

Esa esperanza que tengo, esa fe que no he perdido esa extraña sensación que me hace querer esta ciudad es lo que evita que sea irresponsable, civicamente hablando, personalmente soy un desastre.
(siento que no esté disponible con subtitulos... a ver si aprendemos ingles no!)

Debo hablar: Como ciudadano, debo confesar que no confió en los que engañan a sus congéneres con parafernalias rítmicas, con poesía barata que brota de lo más hondo de sus sentimientos, o que componen canciones al amor en lugar de vivirlo, por Dios en que pueden estar pensando? he visto ciudadanos como yo, que deambulan por las calles de mi ciudad intentando sopezar esa incertidumbre que les causan las relaciones humanas, y a mi ciudad, la tratan peor de lo que tratan a quienes dicen querer. Qué ocurre con estas personas? qué son? cómo se atreven a pavonear su miseria por las calles de mi ciudad y embadurnarla con ese pegajoso malestar cultural? en que momento dejaron de ser ciudadanos? o es que acaso nunca lo han sido?... mis amigos, solo puedo recordarles que la ciudadanía no se gana con la cédula, desde el instante en que nacemos somos ciudadanos. 

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ya no tengo miedo.

Esta entrada no sé por donde comenzarla. Tengo muchas cosas en la cabeza, y pretendo organizarlas mientras escribo, me tomo mi cerveza nocturna, escucho música, leo noticias, un articulo científico, juego en facebook, y chateo. No le he puesto título a la entrada, no se con claridad sobre que escribirla, pero siento una necesidad de descargarme del flujo de información que tengo en la cabeza así que sencillamente comenzare.


Pues no es una canción para un amor traumático! es como cuando te sientes saturado por todo lo que ves, por todo lo que haces o dejas de hacer, por tanto pensamiento útil que no pones en practica. Es sencillo. Pensar en todo lo que quieren de nosotros, simplemente la perfección, el deseo ajeno en nosotros. Ah! estúpida sociedad cuando entenderás que el deseo no esta afuera!! vive dentro de cada quien, buscarlo o perseguirlo fuera es una guevonada, y cada vez que nos apretujan para dar más de nosotros mismos para satisfacer a otros terminamos por borrar lo que somos, por difuminarnos, por ser iguales en la diferencia. Cuando esto ocurre dejamos de ser parte funcional de la sociedad, de nuestra familia, de nuestros amigos y seres amados, nos alejamos de todo aquello que nos hizo ser auténticos y caemos en la más putrefacta de las necesidades humanas.... sí esa.

La solución a este paradigma de la complacencia es bastante sencilla, humilde, y por sobre todo humana, pero en esta entrada no tocare dicha solución aun, la idea que me ronda es más solemne. Es como la letra de la canción anterior, sencillamente un decir.


Y si nos cantamos esta canción a nosotros? todos hemos cometido errores, cagadas, fallos épicos y fatalidades, contra nosotros mismos, contra la sociedad, contra cualquiera que tenemos al lado. Soy de los que piensa que una vida sin errores no merece ser vivida, pero una vida en la que no aprendemos a corregirnos cuando evidenciamos el error es una vida que tal vez merezca ser arrebatada. Las críticas son cosa sencilla de emitir, cualquier pendejo puede criticar y llegar con una facilidad abismal a lo que llamo el critiquismo; que es esa hijueputa quejadera en la que constantemente vivimos! y lo que más me cabrea es que es esa quejadera que parte de la nada, no se critica por que se este haciendo algo para evitar el motivo de la queja, se critica por que si.


Y para el critiquismo también hay solución. Igual de sencilla, humilde y humana que para la complacencia. Pero ese tampoco es el foco de la entrada, así que después llegare a ello.



(Ojala el cambio de genero no les atrofie la entendedera, y si es así pues paila)

Esta es esa canción que suelo soñar la sociedad nos canta cada vez que nos estrellamos con la cruda verdad. Todos somos la sociedad en sí misma, pero cada uno de nosotros subjetivamente jamás conseguirá tal cualidad. Es así como la sociedad nos abofetea, con una sutileza digna de una limpiada de culo con seda. La sociedad nos quiere con ella, no para ella. Son algunos pelafustanes los que nos quieren en función de la sociedad, de las mascaras que le han colocado, de ese asqueroso apellido que le marcaron con hierro al rojo vivo "comercialización".

Y aun así existe una cura para esta comercialización, igual de sencilla, humilde y humana como las dos anteriores, que se cae del árbol de la arrogancia por que pesa demasiado. Pero eso es algo que tampoco trataré aquí.


Qué? muy crudo? demasiado real? le da miedo? algo bizarro? va contra los estándares de moralidad? si la respuesta es si, con el respeto que me merece: mojigat@ hijueputa! por sus prejuicios es que la letra de este trailer tiene sentido. Cuanto tiempo nos tomará entender que somos lo que decidimos ser? que hay más formas de ver el mundo que a blanco, negro y sepia? que la educación no es una cuestión de asimilación de conocimiento sino de formación de perspectiva?. Por que le guste o no, los prejuicios son constructos y representaciones que se forman en la educación.

Pero para el mal de los prejuicios también existe una cura, tan humana, sencilla, y humilde como las anteriores, Pero no es momento de tratarla en lo que llevo escrito.


Me inclino por pensar que aquellos que dicen gustar de la música, son capaces de escucharla de tipo y aun así encontrar ese sentido al que los melomanos llaman "la nota". Si no entendió como el anterior vídeo va articulado a la entrada, seguramente es de los que no escucha otro tipo de música diferente a la que a usted le gusta. O no está prestando atención. De modo que deje así.

Si llego hasta aquí, termine de leer no sea perezos@. Debo corregirme de lo que he dado a entender anterior mente. No son curas diferentes  las que se presentan ante las diferentes calamidades domesticas que he mencionado. De hecho es solo una. Una que nos inculcan desde pequeños, con la que nos corrigen constantemente, con la que nos hacen ver que la otra persona también tiene derechos, con la que nos muestran como valorar a una persona, con la que estamos tan naturalizados que olvidamos que debemos practicarla con sinceridad y no por obligación cultural.

Esa cura que se encuentra en la base de todo y que cuando la maquillamos parece que tuviera tetas de silicona, esa cura que en ocasiones transmuta y se degenera en las leyes que no la contemplan como un sentido igualitario.

El respeto siempre es opcional.