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jueves, 1 de septiembre de 2011

Inició el mes del amor y la amistad.

No puedo verte, sé que estás ahí en alguna parte pero no consigo la lucidez emocional para iluminarte. Me he perdido. Estoy ciego acaso?. Por qué me esquivas? Acaso me temes?. Si no puedes contestarme eso solo me dice que no estás cerca, pero te conozco y sé que cuando llegue el día me dirás, "oye! ya compraste el regalo? recuerda que hay que demostrar lo que se siente, y yo, el marketing siempre estaré para recordarte cuándo y cómo hacerlo."


Es casi un vaticinio imaginar lo rosa que se pondrán las calles capitalinas en el mes del amor y de la amistad. Sin embargo también es un vaticinio que aquellos que detestan este mes deambulen por las mismas calles con caras largas y llenos de envidia.

Existen mínimo tres posiciones con respecto al mes del amor y la amistad, la primera: quienes apoyan y practican todo lo que se mueve al rededor de este mes. La segunda: quienes no lo apoyan, no lo practican y siempre lo critican. Y la tercera: quienes intentan ponerse en medio. Cada uno tiene sus respectivos argumentos a favor o en contra o en el medio. Estas tres posturas las esbozare a titulo propio en diferentes entradas, me voy a dar a la tarea de meterme en los zapatos de cada uno, enloqueceré?

Hagamos un repaso breve de todo esto del amor y la amistad, del día de San Valentín, y eso. Dice la historia que esto del amor y la amistad tiene estrecha relación con San Valentín, un mártir Romano del que se discute su existencia cuya primera festividad se celebro por la iglesia en el año 498. Se lo relaciona con el amor, pues fue decapitado por orden del emperador Claudio II por casar (del verbo matrimonio sino sería "cazar") a los soldados, cosa que Claudio consideraba en contra de la carrera en armas. En un principio el día del amor y la amistad se celebraba el 14 de febrero día en que se dice murió el santo este. Aquí en Colombia se celebra el 14 de septiembre desde 1969 en conmemoración a su muerte.

Como ya sabíamos, existe una historia para todo. Todo tiene una razón de ser, un motivo, una justificación. La historia nos provee de esos sentidos que no están al alcance de nosotros en términos ontológicos, pues su praxis si la vivimos. Hoy es apenas 1 de septiembre, yo no debería estar en estas pero bueno aquí me tienen. En twitter como cosa rara ya aparecieron las primeras manifestaciones conscientes de que estamos en el mes del amor y la amistad, algunas a favor otras en contra, otras indefinidas y así. En facebook como siempre tardarán en aparecer estas manifestaciones ciberpúblicas pero bueno ya nos enteraremos.

Todo lo que circunda este mes del amor y la amistad es sencillamente fascinante. Psicológicamente hablando claro está. Las representaciones sociales en escena, los imaginarios siendo materializados, la expresión afectiva en un alto porcentaje, inicio de nuevas relaciones afectivas, finalización de otras, la envidia como motor de muchos pensamientos, la sublimación como mecanismo de defensa prioritario, y así muchas cosas se mueven dentro de las personas en este mes, independientemente de si tienen o no pareja, la cultura que se moviliza en torno al afecto desde hoy y hasta el 30 de septiembre es indiscutiblemente interesante.

Les dejo un comercial de 1980 para que piensen cuantas cosas pueden moverse dentro de una persona, en un mes como este, con una cultura como la nuestra, con propagandas como estas.




martes, 16 de agosto de 2011

Él ciudadano.

Un extraño personaje deambula por las calles, mira una y otra vez para todas partes, se esconde en su retina cada foto que captura de la vida en movimiento. Se parece extraño al verse al espejo y se siente inquieto cuando escucha su propia voz. Monta en transporte público, como si se subiera a un caballo brioso. Esquiva escupitajos, basura, improperios e indiferencia como si fuese un gran torero. La ciudad lo absorbe y lo perturba, se disloca su cordura cuando la detalla desde las montañas, y encuentra, entre una belleza insondable un demonio que duerme bajo una luna siempre cambiante.

El ciudadano quiere a su ciudad. La ama y entiende que de ese amor puede emerger un odio puro y tierno. El ciudadano quiere caminar en una nube soltando notas de agradecimiento a sus colegas. El ciudadano no quiere que esta ciudad cambie, por que de hacerlo, perdería todo aquello que nunca fue.

No vayan a llorar. La ciudadanía no puede ser tan altruista como la que quiere este tipejo que describo arriba, no podemos dejar de sentir odio por las ciudades, y mucho menos dejar de amarlas. Pero el tema no son las ciudades sino los ciudadanos. Esos constructos teóricos de las ciencias sociales que deambulan de aquí hacia allá, buscando su lugar en el mundo.

Me gustaría comenzar por regalarle la siguiente canción a todos los ciudadanos del mundo, para que se la gocen y piensen en la ciudad que los amamanta. 
Momento de las confesiones ciudadanas. Yo también me he hecho el dormido en un bus cuando alguna dama o señora de edad se sube y no le he dado el puesto. Yo también he botado basura a la calle. Yo también he hecho grafitis. Yo también he pasado por debajo de los puentes peatonales. Yo también he dejado de votar por alcalde. Yo también he votado por corruptos y mentirosos. Yo también he invadido el espacio público. Yo también he pasado semáforos en rojo. En fin, Yo también he sido mal ciudadano. Bueno creo que eso lo pudieron deducir por mis confesiones. Ahora, debo decir en mi defensa que he corregido muchos de mis errores ciudadanos. No soy un modelo de ciudadanía ni nada por el estilo, simplemente soy otro pelafustan que quiere hacer las cosas bien. No bien, bien, anti-mal, sino bien.

La construcción de ciudadanía nos exige competencias personales básicas. El respeto (nada puede ser más básico), el honor (prefiero este a la honestidad), el sentido de lo público (que está más allá del sentido común), y por que no la cultura urbana (como un conjunto de prácticas sociales incluyentes). Por favor, la cultura urbana no es ni el grafiti callejero, ni el rap urbano, ni la poesía callejera, ni las  manifestaciones pro-cualquiercosa. No tengo nada contra este tipo de muestras culturales, pero debe entenderse que su praxis está descontextualizada, llevando la idea de la inclusión.

Ahora, como ciudadanos tenemos una responsabilidad que no podemos entregarle a los políticos, alcaldes, ediles, lideres comunales, entre muchos otros. Y esa responsabilidad es la de darle a la ciudad el estatuto que se merece, el de ciudad. No el de botadero de basura, lugar del irrespeto público, ni momento de bajesas comunales. Vieron como quedo el Parque Simón Bolivar después de la apertura del festival de verano? A quién hijueputas le parece que eso es una Bogotá positiva!? cabrones de mierda, hasta donde vivo llegó la puta mugre!. Eso es cultura? eso es inclusión? eso es recreación? eso es sano esparcimiento? manada de gamines (si usted fue a la apertura y no boto ni un papelito, al menos recogió uno?). Todo evento público degenera en cosas como esta y ojo que solo es un pequeñisimo ejemplo. O hablamos de las muestras de ciudadanía posteriores a los partidos de fútbol?.

Calma Juan, calma... bueno. Admitamos nuestros errores como ciudadanos, como seres públicos, comencemos por darle la congruencia a nuestras acciones y omisiones. Dejemos la maricada si?. Las pretensiones de ser intachable se van al mismo caño al que descargo mi inodoro. Nadie es perfecto, somos una manada de bestias sin control, por la simple razón, que creemos que votando y eligiendo a nuestros "representantes" en las esferas públicas descargamos nuestra responsabilidad de ser ciudadanos practicantes. Siempre miramos hacia arriba, y nos preguntamos con cara de idiotas, por qué pasa esto? hasta cuándo van a corregir tal cosa? y cosas por el estilo. Nuestra ciudad es nuestra, y es tan elemental como cuidarnos a nosotros mismos... Momento! yo no me puedo meter en ese baile, yo no me cuido muy bien que digamos, pero bueno me inclino por pensar que cogieron la idea.

Las prohibiciones no siempre constituyen intentos de que algo no suceda. En ocasiones son formas de gobernar su ocurrencia. Les dejo este vídeo que me fascina para que la piensen.


La cuestión no es si somos o no radicales libertarios o mojigatos conservadores. Se trata de no perdernos en una u otra ideología, se trata de no difuminarnos, se trata de conservar con notros el sentido de ése nosotros. Eso es ser público. Conservar en las ciudades ese sentido de nosotros se transforma en una práctica social desde lo personal, algo tan simple que confunde.

Esa esperanza que tengo, esa fe que no he perdido esa extraña sensación que me hace querer esta ciudad es lo que evita que sea irresponsable, civicamente hablando, personalmente soy un desastre.
(siento que no esté disponible con subtitulos... a ver si aprendemos ingles no!)

Debo hablar: Como ciudadano, debo confesar que no confió en los que engañan a sus congéneres con parafernalias rítmicas, con poesía barata que brota de lo más hondo de sus sentimientos, o que componen canciones al amor en lugar de vivirlo, por Dios en que pueden estar pensando? he visto ciudadanos como yo, que deambulan por las calles de mi ciudad intentando sopezar esa incertidumbre que les causan las relaciones humanas, y a mi ciudad, la tratan peor de lo que tratan a quienes dicen querer. Qué ocurre con estas personas? qué son? cómo se atreven a pavonear su miseria por las calles de mi ciudad y embadurnarla con ese pegajoso malestar cultural? en que momento dejaron de ser ciudadanos? o es que acaso nunca lo han sido?... mis amigos, solo puedo recordarles que la ciudadanía no se gana con la cédula, desde el instante en que nacemos somos ciudadanos. 

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ya no tengo miedo.

Esta entrada no sé por donde comenzarla. Tengo muchas cosas en la cabeza, y pretendo organizarlas mientras escribo, me tomo mi cerveza nocturna, escucho música, leo noticias, un articulo científico, juego en facebook, y chateo. No le he puesto título a la entrada, no se con claridad sobre que escribirla, pero siento una necesidad de descargarme del flujo de información que tengo en la cabeza así que sencillamente comenzare.


Pues no es una canción para un amor traumático! es como cuando te sientes saturado por todo lo que ves, por todo lo que haces o dejas de hacer, por tanto pensamiento útil que no pones en practica. Es sencillo. Pensar en todo lo que quieren de nosotros, simplemente la perfección, el deseo ajeno en nosotros. Ah! estúpida sociedad cuando entenderás que el deseo no esta afuera!! vive dentro de cada quien, buscarlo o perseguirlo fuera es una guevonada, y cada vez que nos apretujan para dar más de nosotros mismos para satisfacer a otros terminamos por borrar lo que somos, por difuminarnos, por ser iguales en la diferencia. Cuando esto ocurre dejamos de ser parte funcional de la sociedad, de nuestra familia, de nuestros amigos y seres amados, nos alejamos de todo aquello que nos hizo ser auténticos y caemos en la más putrefacta de las necesidades humanas.... sí esa.

La solución a este paradigma de la complacencia es bastante sencilla, humilde, y por sobre todo humana, pero en esta entrada no tocare dicha solución aun, la idea que me ronda es más solemne. Es como la letra de la canción anterior, sencillamente un decir.


Y si nos cantamos esta canción a nosotros? todos hemos cometido errores, cagadas, fallos épicos y fatalidades, contra nosotros mismos, contra la sociedad, contra cualquiera que tenemos al lado. Soy de los que piensa que una vida sin errores no merece ser vivida, pero una vida en la que no aprendemos a corregirnos cuando evidenciamos el error es una vida que tal vez merezca ser arrebatada. Las críticas son cosa sencilla de emitir, cualquier pendejo puede criticar y llegar con una facilidad abismal a lo que llamo el critiquismo; que es esa hijueputa quejadera en la que constantemente vivimos! y lo que más me cabrea es que es esa quejadera que parte de la nada, no se critica por que se este haciendo algo para evitar el motivo de la queja, se critica por que si.


Y para el critiquismo también hay solución. Igual de sencilla, humilde y humana que para la complacencia. Pero ese tampoco es el foco de la entrada, así que después llegare a ello.



(Ojala el cambio de genero no les atrofie la entendedera, y si es así pues paila)

Esta es esa canción que suelo soñar la sociedad nos canta cada vez que nos estrellamos con la cruda verdad. Todos somos la sociedad en sí misma, pero cada uno de nosotros subjetivamente jamás conseguirá tal cualidad. Es así como la sociedad nos abofetea, con una sutileza digna de una limpiada de culo con seda. La sociedad nos quiere con ella, no para ella. Son algunos pelafustanes los que nos quieren en función de la sociedad, de las mascaras que le han colocado, de ese asqueroso apellido que le marcaron con hierro al rojo vivo "comercialización".

Y aun así existe una cura para esta comercialización, igual de sencilla, humilde y humana como las dos anteriores, que se cae del árbol de la arrogancia por que pesa demasiado. Pero eso es algo que tampoco trataré aquí.


Qué? muy crudo? demasiado real? le da miedo? algo bizarro? va contra los estándares de moralidad? si la respuesta es si, con el respeto que me merece: mojigat@ hijueputa! por sus prejuicios es que la letra de este trailer tiene sentido. Cuanto tiempo nos tomará entender que somos lo que decidimos ser? que hay más formas de ver el mundo que a blanco, negro y sepia? que la educación no es una cuestión de asimilación de conocimiento sino de formación de perspectiva?. Por que le guste o no, los prejuicios son constructos y representaciones que se forman en la educación.

Pero para el mal de los prejuicios también existe una cura, tan humana, sencilla, y humilde como las anteriores, Pero no es momento de tratarla en lo que llevo escrito.


Me inclino por pensar que aquellos que dicen gustar de la música, son capaces de escucharla de tipo y aun así encontrar ese sentido al que los melomanos llaman "la nota". Si no entendió como el anterior vídeo va articulado a la entrada, seguramente es de los que no escucha otro tipo de música diferente a la que a usted le gusta. O no está prestando atención. De modo que deje así.

Si llego hasta aquí, termine de leer no sea perezos@. Debo corregirme de lo que he dado a entender anterior mente. No son curas diferentes  las que se presentan ante las diferentes calamidades domesticas que he mencionado. De hecho es solo una. Una que nos inculcan desde pequeños, con la que nos corrigen constantemente, con la que nos hacen ver que la otra persona también tiene derechos, con la que nos muestran como valorar a una persona, con la que estamos tan naturalizados que olvidamos que debemos practicarla con sinceridad y no por obligación cultural.

Esa cura que se encuentra en la base de todo y que cuando la maquillamos parece que tuviera tetas de silicona, esa cura que en ocasiones transmuta y se degenera en las leyes que no la contemplan como un sentido igualitario.

El respeto siempre es opcional.

jueves, 21 de julio de 2011

Capítulo 3. Una vida sin lo virtual. Del oscurantismo a la éra digital.

Esta entrada nace como muchas otras del absurdo mundo en el que vivo, los pensamientos tóxicos, mí adicción al cigarrillo, y la irritabilidad que me causa no haber almorzado aun siendo la 1.30pm. Que le vamos a hacer? a otros les da por matar, a mi me dio por escribir.


Debo comenzar diciendo que no confío en aquellos que hablan del bien y del mal sin haberlos vivído en carne propia. Se me antojan pedantes y marrulleros. Prefiero a los viciosos de pensamiento y creatividad experiencial. Voy con esto, a la necesidad de escuchar y leer la cotidianidad de las personas. La red nos ofrece esta posibilidad. Saber a que hora desayuna una pornstar es una cosa  de otro mundo!, enterarte de la publicidad del mundial sub 20 en la estación de los héroes sin estar allí es algo loquísimo, saber que hay concurso para ganarse boletas para una película sin prender el radio es alucinante, saber que le ocurre al mundo según la mirada de otras personas es cosa de humanos y es parte de la cotidianidad, de la comunicación que dicen los imbéciles se está perdiendo por culpa del Internet.

La cosa es que la comunicación humana no se esta perdiendo, se esta transformando, twitter es una nueva forma de escribir, por lo tanto de pensar y por lo tanto de sentir (@Maldito_1002). Blogger es un espacio de comunicación con la plenitud de los curiosos. Facebook es un lugar de encuentro chicharachero y ameno. Cada pagina de Internet, cada chat abierto, cada mensaje enviado, cada foto compartida, cada vídeo visto, es comunicación. Este momento en el que me sumerjo para escribir es un tiempo y espacio que existen como posibilidad. En términos de Levy, virtuales (Véase qué es lo virtual, de este autor). Entonces estoy en un espacio y momento de potencialidad de ser, de alcanzar a estar, y aun así estoy siendo mientras escribo. Por lo tanto no puedo esquivar el hecho de que estoy aquí en la red como si estuviera en mi casa con cuaderno en mano escribiendo en lápiz y papel esta entrada. La virtualidad lo que permite es que usted que lee acceda a la eventualidad de mis palabras en su propio tiempo y espacio.

No podemos vivir sin la virtualidad!, no podemos escondernos de la posiblidad de ser, no podemos dejar de existir. Nos guste o no somos sujetos virtuales, pensar que estamos condenados a ser reales es esconder la cabeza al mejor estilo del avestruz.

Qué sería de nuestros volátiles pensamientos sin un lugar donde descargarlos?, qué sería de nuestros esquizofrénicos deseos sin un lugar donde materializarlos? qué sería de nuestra bipolar curiosidad sin su lugar de satisfacción?, qué sería de nosotros si tuviéramos que cruzar distancias incontables para dar un saludo?. Seriamos nómadas nuevamente, deberíamos deambular por el mundo detrás de nuestras pasiones, nuestros gustos, nuestras aberraciones, nuestros pecados y oscuros secretos. No imagino a un chef colombiano viajando cada dos semanas a la Argentina para encontrar una receta de bifé de chorizo, o a un twittero repartiendo post notes a cada transeúnte para sacarse de la cabeza sus twetts.  Siguiendo a Deleuze entonces lo virtual nos permite actualizarnos, nos dota de la fuerza del acontecimiento, y eso es tan real, tan propio y tan nuestro como ir al baño.

No podemos separar la naturaleza humana de la posibilidad de existencia y menos de lo actual. Nuestra cotidianidad y su significancia flotan en estas nubes.... AYYYY JUEPUTA! Pero cuando a estas nubes les da por cerrarse por obra y gracia de satanás nos vamos todos a la mierda!!!!!!!... mis disculpas pero tenia que sacármelo. Se me ha cerrado la ventana de blogger, de twitter, de facebook, de google+, y de las noticias que estaba leyendo. Ah, tampoco confío en aquellos que siendo lacerados de cualquier manera evitan un madrazo. Pero bueno continuemos. Decíamos entonces que flotan en la nube la actualización del ser, y su posibilidad de existencia. Por más filosófico que esto parezca, no lo es. Veamos: (culturízate con Juan)

Actualización del ser:
Dícese de la temporalidad en la que el sujeto ejecuta un acto. Realización. Nudo de tendencias o fuerzas que acompañan una situación que reclama resolución. Alguna vez ha tenido un problema? pues bueno la actualización es la resolución del mismo, difícil? con plastilina?. Como podemos darnos cuenta la actualización es un proceso constante. Y en la vida virtual es el pan de cada minuto, todo es un problema, pues todo demanda una acción para resolver una situación o darle continuidad. Aquellos que prefieren no intervenir en la resolución de las situaciones de su vida virtual se están privando de la experiencia de cometer errores y por lo tanto de hacerse más competentes.

Posibilidad de existencia:
Dícese de aquello que todavía no es. Que esta constituido pero se mantiene en el limbo. Que es latente. Que se ha de realizar sin que cambie su naturaleza o determinación. Qué, también se la explico?. Esta posiblidad de existencia ocurre por la acción del tiempo. Somos sujetos temporales gracias a la ejecución u omisión de los actos. Pues solo gracias a estos puede entenderse el tiempo. La entrada ya esta de por si bastante densa así que no voy a entrar en detalles. Solo diré, que mientras la posibilidad exista, el acto que de inicio a la duración de aquel esta en función de su intensidad.

Pasar entones del oscurantismo mamerto de que la red y lo virtual van a acabar con las relaciones humanas, con la comunicación, con el lenguaje, con las formas de expresión afectiva, con el interaccionismo simbólico, entre muchos otros, es una necesidad social, cultural y de actualización (te lo repito?). Nuevamente la pelota la tenemos nosotros los sujetos virtuales, los habitantes de la red. Es responsabilidad nuestra acabar con ese discurso ñoño victoriano, con hechos virtuales.

De puro chevere les regalo este video. Por si todavia creen que la red no los tocara algun día. Muahahahah.

Capitulo 1. Del oscurantismo a la éra digital. Cómo pasé de aborrecer la tecnología a pensar tecnocráticamente.

Este es el primer capítulo de mínimo 2 que estoy planeando. Este sobre el celular y el email. Capítulo 2 Sobre las redes sociales. Capítulo 3 una vida sin lo virtual. Así que comencemos.

Hoy es "marnes"hiperconectado, hoy regresé de tierrita caliente, estoy recién sentado después de hacer vueltas en la caótica Bogotá.... pero bueno en fin, eso seguro no les importa. Ja! De paso ni les importe esta entrada pero bueno.

Esta entrada nace de un desparche absoluto, un sentimiento de culpa intelectual al que no quiero hacerle caso y unas ganas de escribir que me carcomen de a poquitos. Así que hoy reflexionaremos sobre el cómo puede un sujeto medianamente inteligente haber llegado a la irrisoria conclusión de que no quiere tener nada que ver con la tecnología. Sí, cómo por todos los twittstars, followes, amigos (facebook), círculos (google+), y contactos de tú celular (el mío tiene mas bien pocos) pude vivir con semejante idea!? no querer nada con la tecnología en pleno siglo XX y posteriormente XXI, seguro tuve una buena razón o me gustaría creer que la tenía.

Pues bien, echando cabeza sobre el asunto, recuerdo con claridad que en uso pleno (es un decir) de mis facultades mentales llegue a pensar que la tecnología era algo que merecía ser aborrecido. Aprendí a mentir gracias a la tele, a repetir las cosas una y otra vez gracias a la radio, mi ortografía se esfumo gracias al corrector de word (al que por desgracia en ocasiones vuelvo para corregir algunas cosillas de estas entradas), perdí la sana costumbre de hablar mirando a los ojos gracias al teléfono, tuve caries por culpa de un cepillo dental electrónico, dañe mi caligrafía por atrofia muscular gracias a los teclados, tengo que usar gafas por culpa de la pantalla del pc, aprendí a odiar los celulares por esos ring ton que te acompañan todo el jodido día, y en especial por que ya no podía estar a solas con migo mismo.


 Sobre el celular:

Bien, estos argumentos han aparecido en diferentes épocas de mi vida, cada uno anclado a su respectiva experiencia social y por ende a la elevación de un significado que intente sopesar tan absurdo pensamiento sobre la tecnología. Como podrán imaginar vivir sin la tecnología de 7 años para acá, era como andar en el carro de los picapiedra pudiendo tener un audi. Efectivamente yo era un neanderthal, y cada vez que se me preguntaba por mi numero de celular, la respuesta era: "Yo no uso esa vaina", dígale eso a un ladrón hoy haber como le va!. La reacción de quien me preguntaba era más o menos la misma (con sus respectivas variaciones), "cómo así y eso por qué?, no le creo". Odio lo celulares! son el invento más abominable que ha hecho el hombre, si el mundo ha de ser destruido será por una llamada, peor aun, si mi mundo y mi tranquilidad han de ser destruidos será por una llamada!. Cuando no quiero que me jodan suena el celular!, cuando estoy en el baño suena el celular, cuando estoy mal parqueado (si me entiende no?) suena el celular, cuando estoy comiendo suena el celular, cuando no quiero que me llame suena el celular, cuando están por robarme y he dicho que no tengo celular el hijo de puta suena!.

Pero hoy tengo celular. A pesar de mi resistencia, mi odio y todos mis argumentos en pro del cara a cara en la comunicación humana, hoy tengo celular. Por diferentes razones debo admitir que la vida social no soportaría una desconexión de semejante magnitud. En primer lugar quien te necesite te llama, es tal vez la razón más poderosa para tener un ceular, darle la oportunidad a las personas de que te encuentren. A mí me tocó cambiar mi fobia social. Dejar de ser el tipo al que nunca encontraban, ni mis padres me encontraban! por qué dejaría que otras personas lo hicieran?, ahhh el deseo, el deseo del otro, del contacto social, de la relación humana, del intercambio simbólico y del cruce cultural me hicieron sucumbir. Evolucione.

Ahora que lo veo con detalle, entiendo que la evolución es parte de todo cuanto rodea al sujeto, la cultura lo hace (no en todas partes pero bueno), el conocimiento lo hace (aunque aveces no se note), los sentimientos lo hacen (los cariños entre Chavez y Uribe son muestra de ello), los conductores de buseta.... no, bueno la evolución no los puede tocar a todos. A lo que me refiero es a que los tránsitos de significado ocurren gracias a las praxis que usurpan la hegemonía de un sentido que no ha sido sometido a prueba con la acción de su antítesis. Fatality!! (Mortal Kombatt, Culturizate con Juan).

 Sobre el correo electrónico:

Curiosamente mi resistencia a la comunicación digital también estaba en el correo electrónico. No fue sino hasta que entré a la universidad y tal vez a 2 semestre que abrí una cuenta. Esta necesidad se multiplico, creció, muto, y ahora tengo 4 cuentas. Es una necesidad, como puede alguien vivir sin correo electrónico?, de que otra forma te enterarías que un paquete de viagra vale 10 dolares? o que dios te ama? o que Bill Gates esta regalando su fortuna y quiere compartirla con tigo? o que tienes que entregar un trabajo de la U para mañana siendo hoy las 11 de la noche?. Solo por email.

La época del email de  hecho fue anterior a la del celular, en mi caso. Escribía constante mente con y para mis compañeros de universidad, de hecho mi lado poético y ñoño flotaba en el email, pero mi lado oscuro lo detestaba, y por eso le ayudaba a escribir, razón por la cual muchas veces ni yo mismo me entendía. El correo electrónico entonces, apareció en mi vida de la mano del intelectualismo mamerto y las ganas de atrapar (véase la entrada anterior: Sobre el leer y escribir). De modo que no opuse mucha resisitencia, además el mail venia con la ganga del chat!. Y quien puede decir que ha tenido la valentía de resistirse al chat? tu vida social no lo soportaría y menos cuando eres feo (el que lo entendió lo entendió).

Dicho esto, debo remitirme a la reflexión que me embarga, me embarga por que se me ha llevado la idea y me perdí con respecto a lo que iba a decir. Fumo un cigarrillo y vuelvo a retomar. Vale ya la cogí otra vez. Decía entonces que en el correo electrónico encuentras una suerte de vaivén de la comunicación mediante la cual se te permite el intercambio de información en su mayoría de tu interés. Las formaciones de sentido aquí hacer parte del conjunto de las retroalimentaciones que se suscitan por acción propia en tu vida real. Las noticias que recibes por mail las has solicitado, los ffww son de alguien que conoces, las presentaciones de que dios te ama igual (en el mejor de los casos) la publicidad no solicitada se genera por las paginas visitadas (de ahí lo del viagra), las cuestiones de la U igual, en fin, todo tiene que ver con lo que has hecho en tu cotidianidad.

Es así como la comunicación a voz ha evolucionado de los gritos estridentes para acortar distancias, al celular que los ha convertido para beneficio de los operadores en la mejor forma de alargarlas. Las necesidades de contacto con el otro han hecho del celular una herramienta vinculante digna de un escrito científico desde una perspectiva antropológica cultural (Véase Cliffor Gertzz. Tema: Artefactos culturales) pues allí donde la necesidad humana aparece, se encuentra longitudinalmente la producción cultural de artefactos, y en este caso de tercer nivel.

En lo que al correo electrónico se refiere, encontramos una involución intecontextual. La web se ha encargado de hacer del correo electrónico un accesorio y no un fin, utilitariamente hablando. Es algo que tenderá a desaparecer dadas las nuevas formas de intercambio de información. Me muero por ser uno de los primeros que presencie semejante cambio.

Salí del oscurantismo que reinaba dentro de mi miedo por socializar gracias a la era digital. Y debo decir en honor a la verdad, que me he gozado la transición. El caos que reina en mi vida virtual en este momento es uno de esos engranajes que esta luchando con la maquinaria que representa la virtualización de lo humano, la comunicación.

jueves, 14 de julio de 2011

Audacia, el roscón y las redes sociales

Esta entrada nace como muchas otras, de la experiencia. Estoy en casi todas partes virtualmente hablando. Tengo celular, tengo tablet, tengo pc (bueno es el de mi abuela pero tengo), tengo email con chat(3), tengo msn, tengo facebook, tengo twitter (soy un newbie pero progresando), tengo google+ (hoy comencé), tengo LinkedIn, y estoy aquí en blogger. ¿En qué estaría pensando cuando comencé a meterme a cada una de estas cosas? es una pregunta que no responderé pero se las dejo para que ustedes se la hagan.

Después de un chasco en facebook, concluyo que no quiero que mi vida esté flotando en la nube. Pero entiendo que es algo que me nutre tanto como un té o un agua aromática, es decir, es algo para pasar el roscón de la vida.

Pero bueno entremos en materia.

Audacia (culturízate con Juan): Arrojo, intrepidez, coraje, valentia.

A que sí se necesita un coctel de virtudes para capotear las redes sociales. En un espacio virtual en donde la delgada línea que divide lo público de lo privado es cada vez más transparente, se requiere de habilidades sociales y cognitivas de alto nivel para guardar aunque sea un mínimo margen entre tu vida personal y tu vida personal online. Si bien, las redes sociales en ocasiones parecen no estar diseñadas o mejor, utilizadas para hacer tal división, son los usos que damos a estas redes sociales los que dictan si esta línea debe o no trazarse.

Los usos sociales de las redes sociales (valga la redundancia) son bastante amplios y beneficiosos. El marketing, la publicidad, lo laboral, la cultura, el entretenimiento, y lo personal marcan cuando menos el 90% de los usos que las personas damos a las redes sociales (ojo que no soy investigador del DANE, ni de ninguna firma de encuestas como NapoleonFranco). A lo que me refiero, es que hay muchas opciones de "ser" en las redes sociales: eres persona, profesional, comerciante, producto, dinero, numero en las estadísticas y por que no un ciudadano de la web.

Pero ¿qué implica ser un ciudadano virtual?, o bueno dejémoslo en habitante de la red. Implica que cumples un rol, que estas allí por un algo, sea que lo desees o te lo ofrescan. La curiosidad aquí cuenta como deseo. Este rol al que te avalanzas audazmente con mucha dificultad puede decirse que lo conoces. Me explico: cuando llegamos por una u otra razon a la web como habitantes virtuales, lo único que sabíamos de las redes sociales, era que estaban de moda, que mucha gente la usaba, que muchos de nuestros conocidos estaban interactuando en ellas, que podíamos tener acceso a diferentes contenidos de nuestro interés o no, que había personas por conocer (jueputa siempre si sabiamos harto de esta mierda cuando nos metimos) pero lo que no sabíamos era cómo comportarnos en ellas. Aquí es donde la audacia y las habilidades sociales y cognitivas aparecen para salvarte el trasero.

La audacia como mecanismo de defensa:

El arrojo que requieres para lanzar el primer saludo en la red a un desconocido no es tarea fácil. Pero lo haces con estilo. No como lo harías en la vida "real" no!, en la red no te ven la cara, si te has lavado o no los dientes, si estas despelucado, o si te has mojado por la lluvia. En la red miran tu foto de perfil y te imaginan hablando. Eres audaz. No hay pelos en la lengua, o mejor en los dedos, tienes tiempo para pensar que decir, organizar tu creatividad social y elegir un buen tema para dedicar, o nunca lo has hecho?. ¿para qué? ¿a quién le importa? pues te importa a ti de otro modo no lo harías. Es por esto que la audacia se constituye en éste contexto en un mecanismo de defensa, por que está al servicio del deseo y evitando la frustración. En cualquier contexto de los que mencione arriba, laboral de marketing y en especial en la publicidad personal o de negocios, la red te exige audacia para la vinculación virtual, y opera de la misma manera, a favor del deseo y en contra de la frustración.

¿Por qué una red? ¿No es bastante enmarañado lo social como para hacerle una red social?: Por que la red es la metafora significante. La interconexion. La conexion entre dos o mas puntos es el mínimo componente de lo social, la vinculación es la trascendencia de esa oportunidad que ofrece la red. Y no, lo social no está lo suficientemente enmarañado, siempre podemos enroscarlo más, meterle bocadillo y ponerle azucar encima, meterlo al horno para que se cocine y que nos nutra acompañado de un té de durazno o una agua aromática.

La cuestión de las redes sociales, sus usos, mítos, imaginarios y tabúes son una cuestión autoreferencial. La cosa es nuestra, somos el panadero que prepara el roscón. Este video para terminar, una dedicación para las redes sociales.

http://www.youtube.com/watch?v=dtZiaoiC-fo (éste es el enlace en youtube me gusta más éste video pero como no pude colgarlo dejo el que se ve aqui abajo)