martes, 10 de septiembre de 2013

Y si me equivoco...?

Nadie quiere saber demasiado de su propio "destino", inocente o poéticamente se dice que eso le quitaría gracia o sentido a vivir, pero bueno a quien le gustaría saber ¿cuándo va a morir?, o ¿de qué va a morir?, o ¿cómo va a morir? el único destino sobre el cual todo hombre tiene certeza es que su vida tarde o temprano terminará, es tal vez la única certeza que tenemos en la vida.

Ahora, si recaemos sobre el sentido del "destino" encontramos una característica muy humana y más bien poco divina, la de la evitación. El "destino" evita la responsabilidad de decidir, el sujeto como tal carece de libertad de expresión de su voluntad, cualquier referencia a un destino como directriz de lo que ocurre por acción u omisión en la vida de una persona le suprime como ser autoresponsable.

Muchas personas se niegan a dejar de ser ese infante que vive en una ilusión perpetua de lo que puede llegar
a ser, se sumergen en el mundo de los superheroes o las princesas (o la lucha libre o novelas) en donde están protegidos por el guión que comanda aquello que ha de pasar. El superheroe no enferma y de hacerlo la cura es parte de una lección que aumentará sus poderes, y las princesas han de besar sapos no para encontrar a su príncipe azul sino para encontrar en ellas la humildad para agachar la cabeza y gracias a ese acto de sumisión liberar al dueño de sus sueños. 

Aquí comienza la parte bonita del asunto, cuando uno escucha con cuidado a las personas que de una o u otra forma creen que algo como el "destino" existe no sólo se encuentra un miedo latente a vivir y a hacerse responsable de las decisiones y consecuencias que estas acarrean, se encuentra también un miedo profundo y creativamente disfrazado a ese mismo destino como un -miedo a saber-; veamos, en el discurso de todo creyente del destino se encuentra una premisa, hay cosas que no entendemos, que no sabemos cómo funcionan, que escapan a nuestra comprensión; pues bien este pilar del destino en nuestra época es irrisorio, el no saber en la sociedad del conocimiento solo hace referencia al tiempo que nos tomará saberlo. Desciframos el mapa del genoma humano, podemos decirnos de qué vamos a morirnos, podemos anticipar las enfermedades de nuestros hijos, casi podemos escoger su color de ojos, los hombres pasamos a ser dispensables para la superviviencia de la especie, el sexo será en un futuro una opción para la reproducción (las consecuencias de ésto serán definitivamente interesantes), las especies serán manifiestamente mejorables y el trabajo que hasta el momento habían hecho las mutaciones adaptativas o Dios -escoja el que más le guste- ahora nos competerán a nosotros, se nos han entregado las herramientas.

Si biológicamente hemos avanzado considerablemente, psicosocialmente no nos hemos quedado atrás. El mito de que a las mujeres hay que quererlas y no entenderlas se desvanece poco a poco cuando nos acercamos a ellas desde una perspectiva antropo-socio-neuro-psicológica, si bien debemos reconocer que "las mujeres" son mmmmm complejas, por otra parte, "la mujer" no es nada diferente a un puzzle. Los avances en la investigación sobre toma de decisiones nos dicen que como sujetos somos más simples y básicos de lo que nuestro ego nos hace creer, seguimos comandados por nuestro cerebro reptileano y nuestra corteza cerebral se encarga de elaborar las justificaciones necesarias para que no colapse la burbuja en la que habitamos. Sabemos que el lazo que nos une como especie es un constructo que hemos elaborado para protegernos a nosotros mismos de nosotros mismos, y la ilusión del comportamiento de grupo es creada por el error de pensar que la lógica del comportamiento es una secuencia, cuando en realidad es organización. 


Apenas estamos comenzando con una redefinición de nuestra cosmovisión y si bien todo lo que conocemos
se hace más complejo, al mismo tiempo se hace elegantemente simple. Nos creímos en el asiento trasero de nuestra identidad cósmica-biológica-social-psicológica y resulta que estamos al volante.

domingo, 21 de abril de 2013

Matrimonio.



Últimamente se ha dicho mucho sobre el matrimonio entre parejas del mismo sexo, desde quienes lo apoya, desde quienes lo rechazan y desde quienes no están seguros de si tomar partido o no. En el discurso sobre la polémica sobre el matrimonio -no me gusta eso de "igualitario"- se advierte en éste un núcleo común, más relevante que el del derecho al que todos tienen derecho, una estructura social de comportamiento que instituye el sentirse parte de la humanidad. El "matrimonio" (entendido como la convivencia-unión legitimizada entre dos personas) es una institución significativa común en todos los pueblos del mundo que, con las diferencias culturales que le son propias en diferentes contextos, estructura un patrón de comportamientos y genera valores sociales.

La cultura suele verse como una variable estructural a la que el sujeto se adhiere, de la que se aparta y la cual transforma en una compleja danza comportamental y de subjetivación con el fin de introyectar sus normas, conversar con sus sentidos y replicar o diferenciarse de los patrones de conducta que le son propios. Puede preguntarse perspicaz mente, ¿por qué la unión de dos personas deba legitimarze dentro la estructura social?... se lo ha preguntado usted? ... hágalo, si quiere claro, tómese un momento.

Existe un concepto que particularmente me encanta, el de "historicidad" (hace referencia, palabras más palabras menos, a una cuestión, cosa o persona y su interpretación de la temporalidad en los hechos), podemos ver entonces que el matrimonio como cuestión implica una reflexión propia y una que atañe a los sujetos en cuestión. Como matrimonio, hablamos de una estructura de significado en la que los sujetos se adhieren y replican patrones comportamentales cargados de sentido (sé que es redundante pero no sobra la claridad), sin embargo como sabemos llega un momento en el que esta estructura simbólica que es la cultura deja de servir de soporte al sujeto por lo cual se ve obligado a alterarla con la intención de darle su "toque personal", el cual, al encontrarse como se encuentra ahora, con un eco social como la de lo "igualitario" que deviene de la significación política de la democracia, se expande con tal facilidad que convierte en una necesidad social. El matrimonio en al línea temporal de los hechos que le anteceden sugiere una reforma para atender al sujeto.

Ahora bien, por parte de la reflexión sobre el sujeto en su historicidad sobre el matrimonio, vemos la acción de una de las practicas de sentido más poderosas de la constitución del sujeto social, la del reconocimiento del/por otro. En éste sentido no hablamos pues del reconocimiento de quien se va a casar con él/ella, hablamos de ese otro social con el que me relaciono. Las cuestiones que atañen al género tienen como latencia ese reconocimiento y el matrimonio tiene una de las mejores estructuras por la cual dicho reconocimiento fluirá con mayor eficacia por las redes de sentidos dándole a los sujetos un más visible puesto en el establecimiento de relaciones sociales en su cultura.

Pero no podemos hacer de lado las dificultades propias de la modificación de una estructura, pues como es obvio, dichas modificaciones tienen implicaciones en toda la red de sentidos y practicas que directa o indirectamente tienen alguna relación con lo que va a modificarse; y lo que va a modificarse en éste caso es... en efecto todo eso que está pensando.

Mencione al principio que no me gusta el "igualitario" dentro de esta cuestión del matrimonio, básicamente por que ningún sujeto es igual a otro, en ningún sentido, todos somos personas y el hecho de ser personas por naturaleza nos hace diferentes. En una sociedad democrática debe hacerse claridad a viva voz que la igualdad no es sinónimo de homogéneo  y ésta es una de las barreras más difíciles de flanquear a la hora de debatir con quienes aun no pueden hacer una diferencia tan simple.

domingo, 7 de abril de 2013

¿Quién es usted para dar ejemplo?

La verdad sea dicha no soy muy amigo de los ejemplos. De hecho, con mucha dificultad puedo decir que los considere algo útil salvo contadas excepciones. Considero que hay un vació muy grande en el uso de los ejemplos y que dicho vacío lo cambia todo. Tal vez, como muchas otras cosas el ejemplo se ha sobre dimensionado, tergiversado y por qué no, como mucho de nuestra hermosa cultura, corrompido su naturaleza.

Neuropsicológicamente cuando hablamos del ejemplo señalamos a las neuronas espejo. Éstas son una clase de neuronas que se activan de la misma manera en el sujeto que observa a otro -ejecutar una secuencia (acción)-, que cuando él mismo la realiza. Están relacionadas con el aprendizaje por imitación, el reconocimiento de emociones, la predicción comportamental, el lenguaje y la empatía, lo que implica que su campo de acción en la vida social es realmente amplia.

Los seres humanos poseemos una sorprendente capacidad para la imitación, nuestra cultura es un referente de ello y podemos verlo en el llamado "snobismo"; muchas familias son referentes de ello, no es gratis que la "tradición" deportista, científica o artística de los padres la repitan los hijos, o que en algunas, exista como tradición ser médico, abogado o ingeniero. Mucho de lo que somos es también referente de ello, usted y yo repetimos un sin fin de cosas todos los días sin percatarnos de ello... Puede hacer una lista? Impresionante verdad? cuando uno mira con cuidado, de pronto parece que todo lo que hacemos es una imitación o resultado de la misma. Nos vestimos, trabajamos... incluso podemos formar grupos de imitadores: los que pintamos, los que fumamos, los que estudiamos, los que tomamos, los que bloggeamos... todos pertenecemos a algún grupo de imitadores. Ésta habilidad para imitar el comportamiento se entiende generalmente como "tomar ejemplo", es la generalización más amplia sobre eso de "dar ejemplo" si me hago entender?.

Bien, ahora si miramos en retrospectiva lo que nuestra especie ha hecho con los ejemplos podemos decir que han ayudado a que seamos la especie dominante del planeta, y podemos decir también que han ayudado a que las partes más horribles de nuestra cultura se mantengan. Estamos hablando del ejemplo como la replicación de una conducta. Entonces, si bien hace parte de lo que tratamos, y sin hacer mucha profundidad en ello, podemos decir que todo lo que hace, piensa y siente un ser humano es una conducta. De modo que estamos frente a un fenómeno bastante complejo. En las diferentes edades "la de piedra", "la de bronce" y "la de hierro", excepto "la del silicio" -la actual- tomar ejemplo de nuestros congéneres en la fabricación de herramientas era algo más que replicar su habilidad en la producción de las mismas. La razón por la cual se pasó de una era a la otra es mucho más compleja que por haber "tomado ejemplo".

De igual manera socialmente no podemos decir que siempre se ha "tomado ejemplo" del comportamiento humano en grupos, el ejemplo más bonito lo dan muchas mujeres. Lo que quiero decir es que el ejemplo representa un fantasma de estabilidad, si bien es cierto que replicar algunas conductas es necesario no significa que el ejemplo sea la única o mejor forma de transmitirlas, teniendo en cuenta que lo que compone una conducta es en extremo complejo, el ejemplo presenta vacíos "pedagógicos" -por llamarlos de alguna manera- que el sujeto que imita llena.

El ejemplo entonces como "estabilizador", "agente" socializador y de "permanencia" se nutre -como todo comportamiento- de las posibilidades que ofrece nuestro cerebro y la cultura en la que éste se encuentra inmerso, al mismo tiempo que lidia con agentes de inestabilidad y alteración como la creatividad y la autonomía. Cuando se dice "siga el ejemplo", "coja ejemplo" o alguna de sus variaciones no se refiere únicamente a que replique la conducta que se está ejecutando o señalando; a lo que se refiere es a que aprenda de ella -lo que convierte al usuario del dicho en un incompetente comunicativo-. Y teniendo en cuenta lo que mencionamos sobre las neuronas espejo, el límite de ese aprendizaje se sitúa en la significación del mismo. El cerebro puede replicar movimientos gruesos o finos, tono o intensidad de la acción, puede hacerse una idea del estado emocional general que acompaña la conducta, anticiparla y predecir una variedad de acciones subsiguientes, pero lo que no puede hacer es usurpar el significado que la conducta posee para quien la ejecuta y por lo tanto al replicarla ese vacío la distorsiona. Aunque pueda imitarla su replica es ontológicamente diferente. Su cerebro, usted, se verá forzado a significarla de una u otra forma y los procesos implicados en ello curiosamente no están destinados al sujeto que interpreta, sino que se dirigen a su contexto; usted es menos importante para su cerebro de lo que imagina.


La ambivalencia que suscita el ejemplo es muy fuerte y socialmente tiene consecuencias desagradables, hay frases muy tristes sobre ello:

"El ejemplo no es la cosa más importante que influye sobre otros. Es la única cosa": aquí descartamos todo ese entramado de andamiajes socioculturales al que llamamos educación... y me salta una pregunta al leer morbosamente esa frase: ¿cómo se supone que se aprende el noble arte de la reproducción sexual, copulación, ñanga ñanga, follar, culiar, tirar o el mete-saca que llaman?... quién le va a dar ejemplo?

"Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos": aquí la cachetada que se le da a la codificación, categorización y emergencia de las teorías sobre el conocimiento que poseemos es atrevida. La construcción del conocimiento entonces no es pedagógicamente útil. OJO! la referencia aquí al ejemplo es a demás a una "metáfora" -o eso prefiero creer- ese artilugio retórico que permite gracias a la capacidad de asociación de la mente y el lenguaje expresar un concepto o situación por medio de un concepto o situación diferente al inicial pero que guarda cierto tipo de semejanza relativa. Recordando siempre, que una metáfora no explica nada.

"las palabras convencen, el ejemplo arrastra": me pregunto ¿por qué la corrupción política tiene un marcado estrato social...?, entre otras,  me pregunto también si ésto aplica a aquellos que han crecido con figuras parentales heterosexuales y ahora hacen parte de la comunidad LGBTI? no sé, considero pertinente hacer éste tipo de preguntas...

 A muchos les parece raro que yo como fumador niegue mis cigarrillos -y de paso les haga mala cara- a quienes por primera vez quieren fumar o pese a haberlo dejado quieren reincidir, bajo la consigna "usted no tiene derecho a decirme que no fume, deme ejemplo"...

¿Cree usted que no tengo derecho a decirle que no fume?

¿Quién cree que soy yo para darle ejemplo?.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Masculinidades, feminidades, géneros y solapamientos. Capítulo 2.

Evolucionar no es sencillo, exige tiempo, recursos, ganas y coordinación, pero ante todo exige una perspectiva. Como mencionamos antes, evolucionar sobre la directriz de la supervivencia de la especie ya no es funcional, nuestra capacidad para dominar la naturaleza ahora nos desborda, estamos controlando incluso funciones vitales de nuestro cuerpo por medio de la tecnología, multiplicamos nuestro conocimiento sobre el mundo y nuestra especie de manera exponencial, la escasez ya no es una constante amenaza para nuestra especie (aunque sigue existiendo en algunas partes), la supervivencia de la raza humana ya no es una lucha contra el ambiente ahora es una lucha contra nosotros mismos; nos estamos redefiniendo en muchos sentidos, estamos reescribiendo lo que significa ser un ser humano y lo que deviene de esto es naturalmente redefinir las masculinidades y las feminidades y esto implica un trabajo deconstructivo extenuante.




Estaría usted dispuesto a cambiar la forma que tiene de ver lo masculino y lo femenino?, si, usted que lee, estaría dispuesto a deconstruir su forma de pensar los géneros?. Puede usted hacer una imagen mental de un hombre sin pene? de una mujer sin útero?, si le pido que elimine el cuerpo en toda su extensión de su forma de ver a un hombre o a una mujer, qué le queda para contarme sobre cada uno?... éste es un ejercicio pequeño, sesgado y hasta tonto para que piense lo masculino o lo femenino por fuera de la forma con la que evolutivamente está asociado. Ahora, si le doy un conjunto de palabras para que las relaciones con lo masculino o lo femenino (puede relacionarlas con ambos) seguramente emergerá un intento descriptivo de éstos, haga el ejercicio, si quiere claro: 1. cuidado 2. protección 3. cariño 4. crianza 5. sustento 6. éxito profesional 7. ambiciones 8. emociones 9. firmeza 10. inteligencia 11. sensibilidad 12. hogar. Ahora que están correlacionadas, (y atrevidamente asumo que por lo menos el 90% está en los dos géneros)  asignele una prioridad y permítase ver la manera en la que usted diferencia lo masculino de lo femenino. Vale, que esto no es un test estandarizado o parte de una batería de pruebas para medir la significación individual del género o algo parecido, es simplemente un ejercicio reflexivo diferencial básico. Como podrá darse cuenta sobre estás cosas uno rara vez reflexiona, desde pequeños se nos enseña que "las chicas tienen vagina y los chicos pene" esa es la respuesta en casi un 98% a la pregunta infantil  "qué es una chica? qué es un chico? por qué somos diferentes mi hermana y yo?" y sus respectivas variaciones; es parte de un legado cultural que al profundizarse deja más dudas de certezas.

Las reflexiones sobre los hombres y las mujeres normalmente se dan desde una perspectiva dominante, cultural o teóricamente existe siempre un marco de significación que guía éstas reflexiones. En éste sentido me gusta mucho el concepto de historicidad a la hora de hacer una genealogía de la idea sobre el hombre y la mujer para darnos cuenta que de una u otra forma los determinantes sociales a los que estamos atados hoy para pensar nuestros géneros los construimos nosotros (wow! descubrí que el agua moja!), y sin embargo atribuimos estos determinantes a algo que suponemos ajeno, señalamos a la iglesia, a la ciencia,  a la sociedad de la información, a nuestros padres, a nuestros maestros... siempre hay un lugar o un alguien a quién señalar y lamentablemente con mucha dificultad encontramos un espejo cuando estamos repartiendo juicios y responsabilidades. La historicidad es una forma de vernos en la historia, de participar con ella.








lunes, 4 de marzo de 2013

Masculinidades, Feminidades, géneros y solapamientos. Capítulo 1.

Una los puntos...

1. No puede verse con claridad cuando las comparaciones tienen como punto de partida una perspectiva dominante. 2. Las comparaciones son de hecho algo poco útil si tenemos en cuenta que cuando se comparan dos cosas iguales, como dos vasos de agua, dos recipientes con arsénico o dos bolsas de aíre, estamos frente a lo mismo. 3. La lógica conjuntista identitaria tiende a ver como homogéneo aquello que pertenece por convenciones al mismo grupo. 4. No existen dos seres humanos iguales. 5. Los parámetros de comparación sobre objetos diferentes deben atender a tres preguntas, cómo?, por qué? y para qué de dicho parámetro . 6. Las diferencias solo indican que los objetos que se comparan son diferentes. 7. De una descripción diferenciada nunca emerge un juicio de valor, éste último emerge de una usurpación provocada por el punto 1. 8. Existen diferencias entre sexo y género. 9. Los puntos 2, 4 y 8 se corroboran empíricamente al indagar sobre la psique humana. 10. El punto 3 es una premisa de la psicología que pocos entienden razón por la cual no comprenden a qué se refiere el punto 7.

En la sociedad en la que vivimos muchos problemas devienen de construcciones imaginarias erigidas en una base tan frágil que con una facilidad absurda puede llamarse estupidez colectiva, el machismo y el feminismo como formas de segregación son una de las tantas muestras en las que lo que se hace, se siente y se piensa debe estar en consonancia con un marco histórico de referencias que no se entienden, pero que se repiten sin mayor autocrítica dominando la perspectiva que tenemos para vernos a nosotros mismos y desde la cual vemos a los otros.

¿Qué es lo femenino, qué es lo masculino?, se ha hecho la pregunta?, podría contestarla?, tome su tiempo y respondala para usted mism@... Ya?...



Seguramente al contestarla notará que su respuesta contiene: gran cantidad de prejuicios, prácticas únicamente referentes al hombre y otras a la mujer, características suyas que busca en su grupo de pares para sentirse identificad@ y características imaginarias que proyecta en el/la otr@ para sentirse diferente. El siguiente vídeo puede darle una imagen más clara de a qué me refiero.



Seguramente habrá pensado que las diferencias entre lo femenino y lo masculino devienen del cuerpo, y me gustaría pensar que entiende que el cuerpo es más que un conjunto de rasgos antropomórficos, que cuando hablamos del cuerpo estamos hablando de un genotipo y fenotipo sumamente complejo sobre el cual aún no podemos emitir conclusiones diferenciales en términos de la expresión del género.

 No quiero decir que el cuerpo no sea un argumento de la masculinidad o de la feminidad, lo es, pero lo que no es un argumento, es que las características morfológicas de éste definan la masculinidad o la feminidad, esas son construcciones sociales que alivian el imaginario de "soy lo que parezco" evitando con ésto una angustia de correlación de identidad. El cuerpo no se agota en la forma, lo que hace el cuerpo lo que es es fascinante, su biología, su dinámica intrínseca, su estilo para soportar la vida, la manera en la que responde a su ambiente y a sí mismo, y claro está el cómo funciona cerebralmente es asombroso. En este último sentido las diferencias entre el varón (XY) y la mujer (XX) aun están en estudio, no hay conclusiones definitivas en este aspecto -científicamente hablando- pero las hay política,  social y moralmente razón por la cual lo masculino y lo femenino degeneran en prácticas (en éstos tres aspectos) discriminatorias que, según la perspectiva dominante, son exclusivas de uno o de otra.

Las masculinidades y feminidades son en nuestra época algo sumamente complejo, nuestra herencia genética tiene un peso muy importante, las construcciones sociales dirigen los sentidos sobre los cuales expresamos lo que entendemos sobre ello, al mismo tiempo que psicológicamente mediamos entre nuestra herencia biológica e histórica intentando en el mejor de los casos tomar parte activa en nuestra identificación con lo femenino o masculino. Esta identificación ya no es tan simple como lo era en el pleistoceno teniendo en cuenta la agresividad del ambiente y el escaso desarrollo social de la época, nuestros antepasados evolucionaron sobre la base de la supervivencia, en la que tu adaptación y desarrollo de habilidades que partían de tu fenotipo eran cruciales para evitar la extinción de la especie, pero nosotros... ¿sobre que base estamos evolucionando?.



jueves, 22 de noviembre de 2012

Escuela de padres.

La educación también consiste en formar a los formadores, no estoy hablando de formación en términos de adquisición y acumulación de conocimiento, sino en la construcción de competencias sociales y humanas que nos permitan de mejor manera desarrollarnos como sujetos.


Nos guste o no, por lo menos el 70% de nuestras frustraciones y potencialidades se las debemos a nuestros padres, esas nobles o demoníacas personas que se hicieron o no cargo de nosotros al traernos a éste exótico mundo para que encontremos nuestro lugar en el, siendo nosotros un síntoma, un falo o un objeto para ellos. La educación que hemos recibido de su parte ha moldeado en gran medida aquello que somos, toda situación que recordemos con agrado o no hace parte de nuestra forma de ver las cosas, su experticia y habilidad en esto de la crianza son nuestra forma de ver una parte del mundo.

Si bien es cierto que ningún niño viene con un manual debajo del brazo (aunque se diga que viene con un pan debajo del mismo) ésto no significa que no haya ciertas cosas básicas en las cuales los padres pueden educarse para evitarle -o minimizar- daños de diversos tipos a los muchachitos, teniendo en cuenta que los hijos están en este mundo por una voluntad ajena a la suya. Cosas tan simples como hablar con ellos, evitar el castigo físico (en la medida que sea posible), entender que los niños aprenden a relacionarse según ven cómo se relacionan mamá y papá, aprender cosas básicas sobre desarrollo físico y psicológico, entre muchas muchas otras cosas, sencillas, cortas, efectivas y vitalizantes tanto para padres como para hijos, le puede evitar muchos dolores de cabeza.

Hay muchos puntos de vista sobre lo que deben o no aprender los padres para criar a sus hijos, pero considero que en algunos puntos la mayoría están de acuerdo, por ejemplo: la comunicación padre hijo es fundamental -comunicarse no es que usted hable y él únicamente asienta con la cabeza, comunicarse es intercambiar representaciones, deseos y afectos-; usted es el padre no el amigo -entiéndalo, asúmalo y actúe en consecuencia con cariño y firmeza (no violencia ni autoritarismo) se lo agradecerá toda su vida-; sus frustraciones como persona son suyas no se las transmita -herede- a su hijo; -permitale crear sus propias frustraciones y temores y ayúdele a manejarlos-; su hijo es diferente a usted aunque se parezcan en algunas cosas -muéstrele en su relación con él que ser diferente no es malo, que usted es solo otra de las tantas personas que habita en éste mundo, evitele que sobredesarrolle la capacidad de imitación que todos tenemos-; usted como padre es fuente de temor o seguridad más que de amor (no se engañe) -el pensamiento afectivo crea muchas ilusiones, si usted asume que su comportamiento hacia usted está basado en el amor perderá de vista cosas que deberá corregir, por su propio bien-; su hijo verá en usted lo que errónea e inmaduramente considerará debería ser su pareja (ajajajajaja bueno en esto no todos están de acuerdo y muchos logran separarse de este imaginario) -la evidencia empírica muestra una tendencia muy alta a escoger una pareja que comparte bastantes rasgos con la figura paterna... hace usted parte de esa muestra?-; el primer acto de libertad e independencia de su hijo será desobedecerle -usted debe aprender a distinguir, cuándo la desobediencia es muestra de autonomía y cuándo deviene de un capricho sin sentido, prepárese para cuestionarse como padre-, la confianza y el respeto de sus hijos debe construirse no exigirse -la crianza es cosa de todos los días, y en las vicisitudes con las que tendrá que lidiar entenderá que confianza y respeto son cosas que se ofrecen, no que se ganan, en eso su hijo será su mejor maestro-; negociar es una habilidad que exige la sociedad actual de sus sujetos -enséñele a hacerlo sin ser tiránico ni sumiso, aprenderá sobre justicia y equidad del cómo usted le enseñe a negociar, a ceder,  a repartir y a compartir, no le de todo lo que quiere, pero tampoco le niegue mucho de lo que está en sus manos darle-; enséñele a decir "No" antes que a decir "Sí" -esto no es para protegerlo de los "males del mundo", es para que forme criterio, para que aprenda a ser firme en las decisiones que toma y para que se haga responsable de las consecuencias de sus actos y deseos-; usted tiene la responsabilidad de hacerle un bien a la persona que trajo a este mundo sin su permiso haga que valga la  pena.


De todas las cosas que un padre puede enseñarle a un hijo cuál sería la más útil para él como persona?... piénselo un momento, si es padre hágalo con relación a su hijo, si no lo es imagínelo .. piénselo un momento... ya lo pensó? no sea flojo haga el ejercicio!... bueno yo si lo hice, mi respuesta es sencilla y para muchos puede ser hasta algo torpe, pero lo considero algo noble y útil para "mi hijo", así que creo que lo mejor que puedo enseñarle es a cuestionar todo lo que aprendió de mí, las conclusiones que saque de ello serán suyas.

Enseñar a aprender es uno de los muchos retos de la crianza de un ser humano y si bien no es fácil no es imposible. La siguiente sería una bonita canción para discernir en esa cuestión de la enseñanza aprendizaje, la teoría y método que usted desarrolle para su hijo son fundamentales.


martes, 18 de septiembre de 2012

Relaciones tormentosas.

Cuando uno escucha o lee la frase "relación tormentosa", normalmente entiende a que se refiere, por experiencia propia, por que le ha pasado a algún amigo o por que le han contado. Naturalmente no voy a escribirles sobre mis relaciones tormentosas, ni las de mis amigos, digamos más bien que por ser éste el mes del amor y la amistad merece por que no una reflexión si es que se le puede decir así a esto.

Lucy no voy a tener en cuenta tus sugerencias para las entradas del blog! ajajajajajajajajaja

Seguramente si es un lector atento entenderá la entrada, aunque haya términos que no entienda.

Toda relación tormentosa tiene una dinámica asimétrica. Toda relación tormentosa es incapaz de situarse entre lo simbólico y lo imaginario. Toda relación tormentosa se basa en la posesión. Y, toda relación tormentosa exige dos sujetos tormentosos, ah sí, que dijo, que la relación tormentosa es cosa de uno solo? por algo se llama relación. En efecto las relaciones tormentosas devienen de un funcionamiento atormentado de los sujetos en cuestión, es decir, que estos sujetos ya no bastan a sí mismos para atormentarse y exigen de un otro; no se trata entonces únicamente de atormentar a alguien más, el Yo también hace parte de ésta dinámica, y solo un Yo de similares características tiene la fuerza para atraer a otro atormentado Yo. Aquí naturalmente la diferencia con las relaciones "normales" (si es que tal cosa existe) radica en la exigencia de la similitud y no de la complementariedad o la falta; verán, las personas que gustan de personas demasiado parecidas a ellas no buscan otra cosa que alimentar su Ego, aquí no hay en la mayoría de los casos una forma de negociar la renuncia que supone el amor, por que no hay nada a que renunciar más que a sí mismos a travez de un otro. (En este punto y hora cuando se pierden es que dejan de leer las entradas cierto!). Pues, finalmente, en una relación, no somos otra cosa que aquello que hacemos para cambiar lo que somos, basados en la ilusión de que tal acto de amor puede satisfacer a nuestra pareja.

Por su parte, la asimetría en la relación deriva de la disyuntiva en la que se ubica el otro-ser amado, como falo, como síntoma o como objeto, cabe aclarar que estas disyuntivas son propias de toda relación, con sus hijos, sus padres, sus hermanos, sus amigos y enemigos. Quiero decir con ésto que la posición que se le otorga al otro en la relación, hace parte de cómo el Yo lidia con sí mismo y debe encontrar en el otro Yo, la capacidad para sostener la posición de objeto, falo o síntoma asignado y créalo o no, esto es algo que usted y yo hacemos con todos con quienes tenemos algún tipo de vínculo. En las relaciones tormentosas curiosamente la posición que toma el otro es igual para ambos: si para la chica usted es un falo ella también lo es para usted, cosa que no ocurre en las relaciones "normales" o mejor dicho comunes. 

La asimetría como tal, radica entonces en los elementos que como sujetos son puestos como masoquistas y dominantes en determinada posición, aquí si hay un desbalance, no hay una ida y vuelta de éstos elementos, sentimientos, actos, significados, significantes, fantasmas o semblantes (si me entiende?) simplemente hay una descarga de éstos hacia el otro, no hay preciprocidad para éstos elementos y esta ausencia establece un fantasma, con él un deseo real y con éste la formación de un espejo capaz de reflejar un Yo ideal, que como sabemos desde Lacan, es algo completamente inútil. En nuestras relaciones la asimetría o simetría de la misma no es buena ni mala, es simplemente la forma que tenemos de mostrar nuestra ausencia, nuestra falta, nuestro deseo y nuestra renuncia, con la condición de mantener para nosotros la integridad de nuestra identidad.

El amor no tiene nada que ver con lo real, el amor se ubica en lo simbólico y lo imaginario, en esa unión dónde interpretamos los afectos y desde la cual nos erguimos como sujeto de deseo para un otro. Ahí en ese lugar donde usted y yo decimos amar, las relaciones tormentosas nunca van a poder pararse, pues siempre tendrán un pie en lo real: lo simbólico aparecerá para sostener la ilusión del vinculo y lo imaginario para crear esa sensación falsa de eliminación de la indiferencia. Como sabemos, el amor contra lo único que pelea es contra la indiferencia, así curiosamente también lo hace el odio; la indiferencia entonces encierra ese reconocimiento que deseamos del otro. Las relaciones tormentosas al ser incapaces de crear, de construir un nosotros sin perder de vista el Yo y el Tú, siempre estarán en el conflicto por que al intentar abarcar ese tú y yo nunca tendrán la fuerza para sostener ese falso nosotros que supone la imposición de una única iniciativa; lo que construye, lo que le da vida a ese nosotros es la capacidad de proponer del Yo, del tú, eso es lo que nos hace ser nosotros, no tú, no Yo, N O S O T R O S.

Por último, para no joderles más la vida si es que no se han dormido ya o cerrado la página, nos encontramos con la posesión como base de la relación (no comencé por aquí por que el carretazo hubiese sido más largo y mamón) la posesión en las relaciones tormentosas es más maleable de lo que se piensa, y por ello tiene muchas formas: en las posiciones de falo, síntoma u objeto del ser amado hay una posesión implícita, bien sea de poder, de angustia o de fantasma. La posesión no es solo un "Yo tengo" es también un "Yo uso". Puede que les suene feo pero usted y yo usamos a las personas, toda persona es para otra un por qué, un para qué y un cómo, es decir, un sentido, un uso y un método, no se asuste esto no es algo malo o bueno, esto simplemente es. La posesión entonces es ese para qué, y ese para qué es la base de todo tormento, de toda crisis, de todo problema en TODAS las relaciones, ese para qué es lo que hace a las relaciones humanas algo tan fascinante.

Las relaciones tormentosas nos rodean, o conocemos a alguien en éstas, o nosotros somo ese alguien que algún otro conoce.